El IoT o Internet de las Cosas, es un término que proviene del inglés Internet of Things. Este concepto hace referencia a las relaciones e interconexiones que se están creando entre los objetos y las personas, e incluso entre los propios objetos, conectándose a la Red y ofreciendo miles de millones de datos en tiempo real. Este IoT puede aplicarse prácticamente a cualquier entorno, simplificando enormemente tareas diarias, aumentando la seguridad, el confort y el ahorro energético, ahorro que por otra parte repercute de manera directa sobre el medio ambiente.

Principales ventajas del Internet de las Cosas

El Internet de las Cosas está ganando popularidad entre los edificios de nueva construcción, ya sean fábricas, centros comerciales u oficinas. Esto es debido a las numerosas ventajas que puede ofrecer este nuevo sistema de gestión. Según estudios recientes de la Unidad de Inteligencia Económica (EIU), el 96% de las grandes empresas a nivel mundial esperan que antes del año 2020 el IoT esté totalmente integrado en sus negocios. Otro dato relevante de este estudio apunta a que estas empresas apuestan fuertemente por las nuevas tecnologías y creen que no hacer uso de ellas supondría una gran pérdida a nivel de competitividad y diferenciación.

  • Mayor conocimiento de la empresa mediante los DATOS

Gracias a la interconexión existente entre clientes, trabajadores, dispositivos y el propio edificio, se puede recopilar una gran cantidad de datos, datos que van a ofrecer una visión más global de las operaciones y de la empresa en general, haciendo que la toma de decisiones y las medidas correctivas a aplicar sean mucho más eficientes y concretas. El IoT aprovecha los datos recopilados de cualquier dispositivo que se encuentre conectado a la Red, es decir, cualquier persona puede generar información válida para este sistema, reportando errores y avisando de posibles mejoras, lo que hace que este nuevo modelo de Smart Buildings resulte muy ventajoso a nivel económico.

  • Ahorro energético y sostenibilidad

La UE ha establecido para el año 2020 el conocido como objetivo 20-20-20”: su meta es la de reducir las emisiones de CO2 en un 20%, ahorrar hasta un 20% en el consumo energético gracias a la eficiencia energética, y promover las energías renovables en un 20%. Para alcanzar estos objetivos de ahorro y sostenibilidad es necesario contar con el Internet de las Cosas como aliado, siendo capaces de producir, gestionar y consumir energías renovables más baratas y eficientes gracias a la interconexión de ciudades, edificios, transporte y hogares, en definitiva, elementos interconectados entre sí de manera inteligente.

Al conocer detalladamente el gasto que genera el edificio o la fábrica es mucho más sencillo optimizar el uso de la energía, proporcionando un suministro adecuado para cada situación. Los edificios inteligentes son capaces de controlar la temperatura de cada estancia por separado, manteniendo una temperatura constante y mejorando el confort de aquellos que se encuentran en las instalaciones.

Estos edificios también son capaces de controlar a través de la domótica elementos tan importantes como persianas, ventanas y puertas automáticas, ya que actúan como barrera frente a las condiciones climáticas del exterior.

  • Accesibilidad, confort y seguridad

El Internet de las Cosas tiene beneficios más que evidentes en términos de accesibilidad, confort y seguridad. En el campo de las puertas automáticas, por ejemplo, encontramos diferentes aplicativos como los sensores de presencia o de luz, destinados a mejorar la accesibilidad y la comodidad de los usuarios. Estos mecanismos ayudan en gran medida a conseguir un importante ahorro energético, gracias a que las puertas y accesos sólo se abren o iluminan en caso de ser necesario.

Manusa ofrece diferentes dispositivos de comunicaciones para el control de puertas automáticas o barreras de acceso. Sistemas de control centralizado, por ejemplo, permite conectar cualquier puerta automática a cualquier sistema inmótico, o sistema de automatización de edificios, cosa que hace posible el control integrado y remoto de este sistema dentro del edificio o infraestructura.

Otro de los sistemas para el control centralizado de las puertas automáticas es el Manulink, sistema que permite cambiar en cualquier momento el modo de funcionamiento de las puertas, comprobar su estado, recibir avisos en tiempo real, programar cambios de modo, instalar cámaras IP o controlar la afluencia de personas entre otros.

El IoT es ya una realidad que va a permitir alcanzar los objetivos de sostenibilidad deseados, incrementando la seguridad y el confort de los usuarios mediante la interconexión de todos y cada uno de los elementos que conforman las ciudades y los edificios, consiguiendo la digitalización del mundo físico.

Manusa Puertas Automáticas