La arquitectura sostenible, eco-arquitectura o arquitectura verde es un nuevo modo de entender la arquitectura tradicional; en este tipo de arquitectura se intentan optimizar los recursos disponibles y minimizar el impacto de la edificación y de los procesos derivados de la misma con la finalidad de dañar en la menor medida posible al medio ambiente.

Para cumplir con este novedoso modelo arquitectónico se han de tener en cuenta ciertos criterios, a saber:

  • Reducir el gasto energético global en todas las fases de la vida del edificio, es decir, desde la fase de diseño hasta el final de su vida útil, limitando así los residuos generados.
  • Realizar un estudio de las condiciones climáticas de la zona dónde se va a edificar, lo que garantizará un mayor rendimiento y un menor gasto energético.
  • Origen de los materiales y eficacia de los mismos. La mayor parte de los materiales utilizados deben ser de origen reciclado y de bajo consumo energético (tierra, barro, grava, madera…), ya que requieren un menor consumo para su fabricación que otros como los plásticos.
  • Reducción o sustitución de las energías no renovables para el uso de climatizadores e iluminación en pos de energías limpias o renovables como la eólica, solar, geotérmica, etc.

Como estandarte de esta arquitectura ecológica encontramos a Vicent Callebaut. Este eco-arquitecto belga está demostrando que la arquitectura sostenible es posible, y como prueba de ello su último proyecto en Taipei, el Ágora Garden. Esta gran obra arquitectónica representa una perfecta simbiosis entre naturaleza y construcción ya que, además de tratarse de un edificio totalmente autosuficiente energéticamente hablando, cuenta con jardines destinados al consumo alimentario.

El Ágora Garden está construido con materiales de origen reciclado, y es que según palabras del propio Callebaut: “los materiales son como la energía, se transforman pero no se desechan”. Esta magnífica obra arquitectónica cuenta además con un sistema autosuficiente formado por placas fotovoltaicas, captación de aguas de origen pluvial, compostaje, doble acristalamiento y persianas especiales para evitar los intercambios de temperatura entre el exterior y el interior entre otros.

Pero Callebaut no se detiene aquí, y es que este eco-arquitecto ha lanzado recientemente una propuesta llamada “Paris Smart city 2050”, una futurista ciudad residencial capaz de filtrar la contaminación ambiental y de ser totalmente sostenible, lo que garantizaría según él, la reducción del 75% de los gases nocivos que hoy en día siguen siendo emitidos a la atmósfera.

La arquitectura sostenible, además de cumplir con los estándares anteriormente mencionados tiene que hacer uso de las nuevas tecnologías, integrándolas en sus sistemas, lo que originará una mayor usabilidad y accesibilidad para el ciudadano.

Es necesario un cambio en la actitud de gobiernos, empresas y ciudadanos con objeto de crear concienciación social, ya que es de vital importancia ayudar al medio ambiente y por ende al propio ciudadano, ya que los índices de polución continúan aumentando; además de propiciar las sequías, la contaminación y el cambio climático, se producirá un empeoramiento significativo en nuestra salud y bienestar.