La eficiencia energética puesta a prueba: El certificado energético

Antes de nada una pequeña introducción para nuevos navegantes. ¿Qué es el Certificado Energético? Este es un documento técnico oficial reconocido por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo,  donde se detallan las características energéticas de un inmueble. En él aparecen los cálculos sobre el consumo anual de energía necesario para satisfacer la demanda energética de un edificio en condiciones normales de habitabilidad, incluyendo la producción de agua caliente, calefacción, iluminación, refrigeración y ventilación.

Una vez realizado el proceso de certificación se emitirá un certificado de eficiencia energética y la asignación de una etiqueta energética. Esta etiqueta otorgará al edificio una letra en función de sus características. La escala de calificación energética consta de siete letras, desde la A (edificio más eficiente energéticamente, por debajo de los 6,8kg CO2/m2 al año) hasta la G (edificio menos eficiente energéticamente, por encima de los 70,9kg CO2/m2 anuales).

En concreto, recoge los kilogramos de CO2 anuales divididos por los metros cuadrados de la vivienda o establecimiento.

Pero, ¿qué contiene el certificado de eficiencia energética?

  1. La identificación del edificio
  2. La identificación del procedimiento escogido para la obtención de la calificación energética del edificio indicando:
    1. Una descripción de las características energéticas del edificio como la envolvente térmica, puertas automáticas, condiciones normales de funcionamiento y habitabilidad, así como otros datos para obtener la calificación.
    2. Una identificación energética en el momento de construcción.
    3. Una descripción de las comprobaciones, pruebas e inspecciones llevadas a cabo por el personal certificador.
  3. La calificación de la eficiencia energética del edificio expresada mediante la etiqueta energética
  4. El documento que recoge las medidas recomendadas por el técnico certificador. Medidas como la instalación de puertas automáticas que permitan mantener constante la temperatura interior.

Hemos de recordar que actualmente el certificado energético es de carácter obligatorio, por lo que a la hora de vender o arrendar una vivienda, el disponer de una alta puntuación en el mismo puede ser un factor influyente en la toma de decisión de la compra. En caso de no contar con el certificado, lo propietarios pueden ser sancionados con multas que oscilan entre los 300 y 60.00€, según el Real Decreto 235/2013.

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha encomendado al Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), poner a disposición del público programas informáticos de calificación de eficiencia energética para edificios existentes, de aplicación en todo territorio nacional y el desarrollo de un plan de formación e información a los sectores afectados.

Por nuestro lado, en Manusa consideramos que la función de nuestras puertas automáticas son parte fundamental del control energético, ya que gracias su acción, gastos como los de los climatizadores de edificios pueden ser reducidos enormemente, ayudando a conseguir una mejor certificación energética.