Ante la cada vez mayor demanda de energía, los problemas de abastecimiento que esto conlleva y el actual deterioro del medio ambiente, algunos han decidido buscar otros métodos para conseguir la energía que necesitamos y de esta forma cambiar las situación.

De aquí surge la idea de crear edificios que no sólo consumen poco, sino que incluso llegan a generar energía. Hablamos de los edificios pasivos o EEC (Energía cero), que crean su propia energía, y se autoabastecen a través de fuentes renovables, así como a través de ingeniosas modificaciones en sus estructuras y diseños.

Con ello se consigue no sólo respetar el medio ambiente, sino que la calidad de vida, confort y bienestar de sus habitantes se vean afectados positivamente. El concepto, aunque bastante reciente y todavía poco conocido en España, está poco a poco abriéndose paso entre aquellas empresas de construcción sostenible, ya que la capacidad de minimizar el gasto en climatización es cada vez más importante y necesario.

Un ejemplo de ello es el ya conocido como edificio pasivo más alto del mundo, que se situará en la isla de Roosevelt (Nueva York) y cuya finalización se prevé para el 2017. Con un total de 83 metros de altura, se trata de una colaboración entre Cornell Tech (el Campus de Ciencias Aplicadas de Hudson) y un grupo de empresas que han desarrollado el innovador proyecto. Ocupará unos 900.000 metros cuadrados entre el campus y los apartamentos, que albergarán a más de 500 personas entre alumnos, profesores y personal. Su diseño y construcción permitirán un ahorro de hasta el 60% del consumo respecto a un rascacielos de tamaño similar en un año.

El tema que más quebraderos de cabeza ha supuesto ha sido la climatización, pero se ha resuelto mediante la creación de un gran termo que mantiene la temperatura interior tanto en invierno como en verano. Un ventilador de intercambio extrae el aire interior y el exterior, sin que estos lleguen a mezclarse. Además existen ventanas de 3 capas de grosor de unos 35cm, paneles de metal prefabricados en el exterior y sistemas de puertas automáticas que consiguen mantener de forma más eficaz la temperatura interior, garantizando una perfecta climatización todo el año a coste prácticamente cero.

Características de las construcciones pasivas

Este tipo de edificación cuenta con energías renovables como los paneles solares y sistemas colectivos como calefacciones centrales, entre otros. Con ello consiguen no solo generar su propia energía, sino que introducen su excedente en la red.

En cuanto al tema del aislamiento, utilizar triple vidriado o instalar puertas automáticas eficientes como las de Manusa, suelen ser las medidas más comunes y las que mayores y mejores resultados generan. Todos estos factores son los que consiguen reducir al mínimo el gasto energético y conseguir una casa o edificio pasivo.

El futuro está sin duda en la implementación de este tipo de viviendas, para que nuestro sistema siga siendo viable a largo plazo tanto para nuestra economía como para nuestra salud, por lo que los edificios pasivos, son sin duda la mejor opción.