El aprecio por la sostenibilidad y el medio ambiente va alcanzando poco a poco todos los estratos de la sociedad. En un primer momento fueron las grandes empresas las que abrieron su departamento o sección dedicada a la responsabilidad social corporativa, en la que englogaban acciones relacionadas con el cuidado del entorno, incluyendo la eficiencia energética.

Este hecho no solamente les daba una mejor imagen frente a la sociedad, sino que les ayudaba a largo plazo en cuestiones de ahorro de energía en oficinas y centros de trabajo.

Muchas compañías por ejemplo optaron por dotar a sus oficinas de puertas automáticas que ayudan a que no haya cambios bruscos de temperatura que puedan repercutir en un mayor gasto energético. La más común en la mayoría de los casos es la puerta corredera estándar, la cual podemos encontrar en decenas de espacios como centros comerciales, hospitales, hoteles, etc.

Este modelo de puerta cuenta con una apertura central o lateral y está considerado como el acceso automático más popular y funcional. Es muy útil y supone un gran ahorro energético en espacios donde hay una gran circulación de personas.

La eficiencia energética en la vivienda

Pero no solamente las empresas han optado en los últimos años por aplicar estrategias de eficiencia energética. Cada vez son más los promotores inmobiliarios y arquitectos los que incluyen una estrategia de ahorro de energía en sus diseños y proyectos destinados a vivienda particular y comunidades de vecinos.

En este sentido muchos de ellos instalan la puerta corredera estándar en espacios comunes de los edificios o en los accesos en los portales. Además de éste, son también populares estos modelos:

Queriendo adaptarse a las diferentes legislaciones existentes, entre los que se incluye el Certificado de Eficiencia Energética, paulatinamente iremos viendo cómo la sostenibilidad va implementándose en casi todas las facetas del día a día.

Como es sabido, este Certificado es obligatorio para todas las viviendas. Y en él se definen las características energéticas del bloque de viviendas mediante una clasificación que va desde la letra A, que sería el edificio más eficiente energéticamente, a la G, que definiría la vivienda con menor eficiencia energética.

Eficiencia energética en electrodomésticos

Estos certificados se han hecho tan comunes que podemos verlos incluso en electrodomésticos como la lavadora, el frigorífico, el lavavajillas o el microondas. La concienciación por el ahorro de energía va alcanzando todas las cotas posibles.

El cuidado del medio ambiente es una de las problemáticas que más afectan a los ciudadanos y la mayoría de las sociedades desean que en el futuro el mundo pueda abastecerse de energías limpias y renovables.