La arquitectura bioclimática se abre paso con fuerza y le planta cara a la arquitectura convencional. Y es que son muchas sus ventajas y bondades, especialmente desde el punto de vista de la sostenibilidad, aunque también ayuda a mejorar la percepción que tiene el usuario de una determinada empresa, así como el ratio de beneficio de la misma.

¿Qué es o en qué consiste la arquitectura bioclimática? 

A la hora de diseñar los edificios, la arquitectura bioclimática, también denominada arquitectura pasiva o verde, tiene en cuenta las condiciones climáticas del lugar dónde va a construirse el futuro inmueble. Su principal finalidad es la de aprovechar los recursos del medio en el que se encuentra para así minimizar el impacto ambiental derivado de su construcción.

¿Cómo se puede aprovechar el entorno a la hora de edificar?

  • En lugares con elevada incidencia solar como pueda ser el sur de España, se edifica teniendo presente dicha característica, aprovechando los rayos solares para generar energía limpia mediante la instalación de placas solares en la superficie de los edificios, y evitando que éstos se orienten hacia el suroeste para reducir el sobrecalentamiento. También se aprovechan las corrientes naturales de aire para enfriar los edificios o las oficinas, por lo que se llega a prescindir del uso de equipos de refrigeración y calefacción.

Este tipo de oficinas no sólo existe en países con una elevada incidencia solar como en España. En Holanda encontramos las oficinas de Geelen Counterflow, calificada con el sistema de certificación BREEAM (certificado de construcción sostenible de referencia a nivel internacional) con un 99,94%. La compañía holandesa es capaz de generar un 50% más de energía solar de la que necesita para mantenerse, destinando la energía restante a la fábrica de la propia empresa.

Otro ejemplo se encuentra en la ciudad de Amsterdam, concretamente en el edificio de oficinas de Deloitte, más conocido como The Edge. The Edge orienta sus oficinas al norte para abastecer con luz natural a sus despachos, mientras que la cara sur de este edificio cuenta con paneles solares para recoger la energía procedente del sol.

  • Vegetación. El entorno vegetal también puede ayudar a la hora de mantener una temperatura constante dentro de las instalaciones, de hecho, ya son muchos los edificios que cuentan con azoteas e incluso fachadas recubiertas de vegetación. Estos edificios verdes no sólo mantienen una temperatura interna estable, lo que evita el uso innecesario de equipos de aire acondicionado o calefacción, sino que sirven para recolectar aguas de origen pluvial, las cuales pueden utilizarse a su vez para la limpieza de las oficinas, o para abastecer los servicios de estos edificios.

Cradle to Cradle (que traduzido à letra significa do berço ao berço), a qual está comprometida com a ecoeficiência

Uno de los aspectos más importantes a la hora de conseguir una temperatura constante en el interior de un edificio pasa por tener un elevado grado de estanqueidad. Las cubiertas vegetales son grandes aliadas en este campo, pero deben complementarse con la ayuda de puertas y ventanas.

Para que un edificio cuente con una buena estanqueidad, es importante contar con ventanas que tengan incorporado el sistema de rotura del puente térmico, al igual que puertas automáticas que impidan descuidos innecesarios que puedan propiciar pérdidas o ganancias de temperatura desde o hacia el interior, ya que éstas sólo se abren en caso de ser necesario.

Los edificios bioclimáticos además, emiten menor cantidad de agentes contaminantes y de CO2 a la atmósfera, ya que no sólo se reduce drásticamente el uso de equipos de climatización, sino que las plantas que recubren su superficie absorben parte de estas emisiones, y generan miles de kilogramos de oxígeno.

  • Ventilación. Los edificios bioclimáticos ponen especial énfasis en la ventilación de sus instalaciones, ya que una buena ventilación no sólo va a reducir el consumo energético, sino que va a mejorar el confort de los usuarios dentro de las instalaciones.
  • Otras opciones de la arquitectura bioclimática pasan por aprovechar cualquier otra fuente de energía renovable como pueda ser la geotérmica o la de los vientos para generar energía para autoabastecerse o para calentar o enfriar sus instalaciones. Además de esta medida, las empresas que quieran ser consideradas “verdes”, tendrán que tener muy presente el reciclaje, tanto en lo referente a la recuperación de sus propios residuos, como en el que refiere a la construcción de sus edificios o factorías. Las oficinas centrales de la Fundación David & Lucile Packard, en California fueron construidas en un 95% por materiales de origen reciclado, es decir, los materiales empleados en su construcción provenían de otros edificios, por lo que el impacto derivado de su construcción se vio drásticamente reducido.

Principales ventajas para las empresas bioclimáticas

  • Ahorro energético, lo que supone un incremento en los beneficios.
  • Mejora del confort de clientes y trabajadores.
  • Mejora de la imagen de marca o de la empresa.
  • Sostenibilidad y mejoras sustanciales para el medio ambiente.

Manusa Puertas Automáticas