El gran auge e implementación de la tecnología ha provocado un gran impacto, no sólo en nuestra vida cotidiana y trabajo, también en el medio ambiente. El ser humano ha buscado la forma de proteger el planeta y llegar a convivir con él de una forma armoniosa y beneficiosa para la naturaleza.

Con la revolución industrial la salud de nuestro planeta se ha visto enormemente perjudicada: explotación de los recursos naturales, elevadas emisiones y vertidos de agentes contaminantes, tala indiscriminada de los bosques, etc. Afortunadamente, las nuevas tecnologías de las que se dispone en la actualidad están intentando no solo paliar estos efectos negativos, sino revertir algunos de ellos, pudiendo incluso considerarse beneficiosas en algunos casos.

Beneficios de la tecnología en el medio ambiente

Al pensar en el impacto que tiene la tecnología sobre el medio ambiente, lo más probable es que lo asociemos con algo negativo, pero afortunadamente esta tendencia destructiva está empezando a desvincularse para posicionarse a favor de la sostenibilidad y la ecología. Gobiernos, empresas y ciudadanos son cada vez más conscientes de la importancia de llevar a cabo prácticas lo más ecológicas posibles y que dejen la menor huella posible en el medio ambiente.

Las nuevas tecnologías, especialmente aquellas que tienen como base la sostenibilidad, pueden ayudar en los siguientes ámbitos:

  1. Reducción de vertidos y agentes contaminantes tanto a la atmósfera, como a ríos, océanos o selvas.
  2. Reducción de residuos mediante el uso de materiales y elementos reciclados.
  3. Mayor uso de fuentes de energía renovables.
  4. Prevención precoz de posibles problemas tales como incendios gracias al uso de satélites y a la información disponible.
  5. Concienciación social en el ámbito del uso de energías renovables y de la sostenibilidad, especialmente a través del uso de Internet y las redes sociales.

Pero sin lugar a duda, las mayores ventajas vienen dadas en el campo de la construcción. Según datos recopilados por la Unión Europea, se estima que el 40% de la demanda energética de Europa se emplea en los edificios convencionales, y hasta el 50% en los comerciales, siendo este derroche energético muy superior incluso al demandado por la industria manufacturera y a la del transporte juntas. La edificación ecológica ha pasado de ser una simple moda a una realidad, y esta no podría concebirse sin la ayuda de la tecnología.

Adaptación de la tecnología a la construcción

  • Edificios inteligentes (Smart Buildings). Gestionan y controlan los elementos de manera integral y automatizada gracias al uso de las telecomunicaciones y la robótica entre otros, aumentando la accesibilidad, seguridad, facilidad de uso y eficiencia energética. Además de mejorar en estos campos, los edificios inteligentes son capaces de ser autogestionables, aprendiendo de los datos recopilados y reduciendo el consumo gracias a una mejor gestión y distribución de los recursos disponibles.
  • Edificios verdes. Además de estar formados por sistemas automatizados integrados, están diseñados específicamente para reducir el impacto sobre la salud de las personas y la del medio ambiente. Esto se consigue a través de la instalación de sistemas de recogida de aguas pluviales, al uso de energías renovables como la solar o la geotérmica, la recuperación y depuración de los residuos generados, al uso de materiales de origen reciclado, e incluso a la instalación de jardines en azoteas, terrazas y fachadas.
  • Domótica e inmótica. Mediante el uso de la inmótica se pueden gestionar y automatizar los edificios gracias a la monitorización permanente. Estos sistemas inmóticos incorporan domótica interna, lo que facilita la comunicación en red y la automatización, lo que se traduce en un menor consumo energético y un aumento de la seguridad y del confort.
  • Materiales de construcción “inteligentes”. Los materiales con los que son construidos los edificios son tan importantes como su futuro funcionamiento. Estos materiales tienen que ser de origen orgánico y deben poder separarse y reciclarse cuando la construcción llegue al final de su vida útil.

Otras soluciones tecnológicas

  • Vehículos ecológicos. Estos vehículos incluyen tecnologías como la “Downsizing”, la cual reduce la cilindrada optimizando su potencia, consiguiendo un menor consumo y menores emisiones contaminantes. Otra opción es la de hacer uso de motores híbridos o de biocombustibles como alternativa a los combustibles fósiles.
  • Diseño ecológico. Los conocidos como productos “ecointeligentes” han sido diseñados con materiales innovadores surgidos del desarrollo tecnológico y de la investigación constante. Este tipo de productos cumplen con el cometido de un bajo consumo, eficaz y responsable.
  • Aviones ecológicos. Empresas como Airbus o Boeing están trabajando para minimizar el impacto que tienen sus aviones sobre el medio ambiente, especialmente en lo referente al consumo energético y ruido que emiten.

La tecnología puede ser una gran aliada a la hora de mejorar el medio ambiente. Además, si las empresas invierten en energías renovables, el coste de producción se abaratará, reduciendo el impacto sobre el entorno.

Manusa Puertas Automáticas