¿Qué es un museo sostenible? Según el Ministerio del Interior, Cultura y Deporte del Gobierno de España, un museo sostenible es aquel que se compromete con el medio ambiente, conserva el patrimonio para las generaciones futuras, buscando concienciar y difundir hábitos sostenibles.

Si bien es cierto que los museos no suponen el mismo impacto medioambiental que el sector industrial, no debemos olvidar que sí realizan un consumo importante de recursos,  debido a que cada sala necesita estar bajo unas condiciones especiales de climatización y niveles de humedad óptimos para preservar las obras que en ellas se exponen, contando además con el gran tamaño, en lo que a metros cuadrados se refiere, que suelen ocupar.

Es precisamente debido a este elevado consumo energético que a partir del año 2002 se empieza a hablar de sostenibilidad en el ámbito de los museos, aunque es realmente a partir de  la crisis del año 2008, y coincidiendo con el auge de la preocupación por el cambio climático, cuando este concepto de sostenibilidad toma una especial importancia, iniciándose así la renovación de diversos espacios de arte para la instalación de medidas de ahorro energético.

¿Qué medidas de ahorro energético se pueden adoptar en los museos?

  • Una de las principales medidas que muchos museos ya han adoptado es la de cambiar su sistema de iluminación por la ­de luces de tipo led. Con este tipo de iluminación se puede obtener un ahorro de hasta el 70% y además, hemos de añadir que el led, al calentarse mucho menos que los sistemas tradicionales, hace que las salas necesiten menor consumo en climatización.
  • Otra medida a tener presente es la de contar con un sistema de iluminación alternativo, utilizando la cantidad de luz mínima e indispensable para cuando las salas no se encuentren abiertas al público y sólo precisen de las labores de mantenimiento, vigilancia y limpieza.
  • Gracias a los avances de los que disponemos hoy en día, podemos contar también con sistemas de gestión energética que son controlados a través de la red, de esta manera, podemos saber en tiempo real la energía que está siendo consumida, e incluso si nos excedemos en dicho consumo.
  • Instalar detectores inteligentes de presencia, tal y cómo ya ha hecho el Museo Nacional de Arte de Cataluña, para que las luces que iluminan las obras se apaguen en el momento en que no hay nadie en las salas, es también otra de las medidas que se pueden implementar.
  • Instalar sondas para la medición del CO2 en las salas, de modo que detecten cuando la concentración del mismo es demasiado elevada, para así dejar entrar aire del exterior de forma controlada.
  • Instalación de puertas automáticas. Algunos museos ya cuentan con este sistema para delimitar tanto la entrada al mismo, como a las salas, para conseguir así minimizar la pérdida de temperatura en las diferentes salas del museo.

Tal y como podemos observar, existen alternativas ecológicas para contribuir a la sostenibilidad ambiental de los museos, de modo que cada vez esté más próxima la posibilidad de lograr que todos nuestros museos cuenten con un certificado de edificio ecológico.