Debido al aumento del uso tecnológico en las universidades, la demanda energética también se ha visto incrementada, por lo que estas han decidido implementar diversos planes de actuación para así lograr ser más eficientes energéticamente hablando. A continuación se muestran algunos ejemplos:

  • Universidades madrileñas como la Universidad Autónoma de Madrid, la Complutense o la de Alcalá, han apostado por la movilidad sostenible. Desde Madrid se está trabajando para concienciar y fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte con el fin de promover hábitos saludables y respetuosos con el medio ambiente, evitando la congestión del tráfico y sus consiguientes emisiones de CO2. Además, la UAM cuenta con servicio de préstamo de bicicletas y aparcamiento para los alumnos, y ha otorgado preferencia en la circulación dentro del campus a aquellos que utilicen bicicleta.
  • La Universidad de Sevilla por su parte ha realizado diversas actuaciones para lograr mayor eficiencia y ahorro energético. Estas medidas se centran en el aislamiento mediante la instalación de puertas automáticas, puertas de vaivén y cortinas de aire; la climatización mediante el control y la regulación horaria, instalación de aparatos con sistema inverter (permite ajustar el funcionamiento del compresor a la demanda de la carga, proporcionando mayor eficiencia y reduciendo pérdidas de temperatura); la iluminación mediante detectores de presencia, reguladores de intensidad y la sustitución de antiguas luminarias por LED tanto en el interior como en el exterior, y el control de instalaciones y de la red eléctrica.
  • Universidad Carlos III de Madrid: el nuevo edificio de esta universidad ha sido construido para lograr la distinción LEED platino. Entre sus mejoras se incluyen las plazas de aparcamiento destinadas a bicicletas, vehículos eléctricos y compartidos (un 5% del total para cada una), el tratamiento del 90% de las aguas provenientes de la lluvia y las zonas permeables para reducir el impacto en las redes de saneamiento, el uso de cubiertas vegetales, medición de los índices de CO2 para controlar la ventilación, control de iluminación, etc., utiliza energía geotérmica, paneles fotovoltaicos y colectores solares térmicos.
  • La Universidad Jaume I de Castellón cuenta con sondas de presencia para regular tanto la iluminación como la climatización y utilizan energía solar fotovoltaica para abastecer parte de la energía demandada por el centro.
  • La Universidad Autónoma de Barcelona cuenta con un plan de sostenibilidad en el que se integran planes tales como el de movilidad, el de energía o el de residuos, además, su nuevo edificio ha sido construido bajo los criterios de sostenibilidad y cuenta con la calificación LEED.

Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), las universidades españolas consumen cada día menos energía por alumno, es por ello que tecnología, investigación, desarrollo e innovación son términos que van ligados intrínsecamente a éstas, tanto es así, que siguen buscando nuevas fórmulas para incrementar su sostenibilidad medioambiental  y ser ejemplo de buena praxis tanto en lo que respecta a sus edificios como a sus planes de actuación.