Un edificio “inteligente” tiene que cumplir con una serie de características especiales que hacen que se diferencie claramente de la edificación tradicional.

Principales tecnologías en los Edificios Inteligentes

  • Control de accesos. En estos edificios el control de los accesos permite incrementar la seguridad y el flujo de personas que acceden al interior del edificio, pero estas medidas van más allá ya que se sectorizan diversas áreas, se controla la entrada de vehículos o se utiliza la radiofrecuencia para conocer la ubicación de los empleados.

 

  • Accesibilidad. Además del control de accesos, los edificios inteligentes tienen que poder garantizar la accesibilidad universal, por lo que es indispensable que cuenten con puertas automáticas, ascensores, rampas y cualquier otro sistema que ayude a que las personas con movilidad reducida o con otros problemas físicos como la sordera o la ceguera, a que puedan interactuar con las instalaciones de manera normal.
  • Gracias a la combinación de la automatización inteligente y a la recogida de datos estos edificios pueden ahorrar grandes cantidades de energía, además de incrementar de manera notable la seguridad de trabajadores, usuarios y de las propias instalaciones. Estos edificios recogen datos de los sistemas de video vigilancia, del control de accesos y de las alarmas anti-incendio entre otras, reuniendo todos los datos en un mismo sistema, con lo que se consigue tener información en tiempo real de una manera mucho más precisa que con los sistemas conocidos hasta ahora, reduciéndose el tiempo de actuación y evacuación en caso de que sea necesario.

 

  • Conectividad. Sin duda es uno de los requisitos más importantes y diferenciadores de los Smart Buildings porque permite la unión de las personas con el sistema informático del edificio, así como el propio entorno con el edificio. Gracias a los datos extraídos por los diferentes sensores con los que cuenta el edificio, éste se adapta a las condiciones climatológicas y lumínicas del exterior, incrementando el confort dentro de las instalaciones y consiguiendo un mayor ahorro energético.

 

  • Sostenibilidad. La sostenibilidad o la ecoeficiencia forma parte intrínseca de los edificios inteligentes. Los Smart Buildings se construyen con materiales de origen reciclado o natural como pueda ser la madera o el vidrio, es decir, materiales que una vez llegado el fin de vida del edificio, puedan ser reciclados o reutilizados, teniendo que invertir la cantidad de energía mínima tanto a la hora de construirlo como de derruirlo.

 

  • El ahorro energético también es parte importante de la sostenibilidad. Gracias al uso de energías renovables como la geotérmica, la hidráulica, la solar o la eólica se consigue reducir enormemente el uso de energías convencionales, las cuales generan emisiones nocivas al medio ambiente y a la atmósfera.

Ejemplos de edificios inteligentes

  1. Uno de los edificios de oficinas más inteligentes del mundo, The Edge, en Ámsterdam (Holanda) cuenta con novedosos sistemas para el reconocimiento de los vehículos de los trabajadores, indicándoles incluso el lugar que tienen disponible para poder estacionar, además de facilitarles la carga a todos aquellos que cuenten con uno eléctrico. Otra de las ventajas de este edificio inteligente es que gracias a una sofisticada aplicación móvil, conoce las preferencias de los usuarios, adaptando la temperatura y las condiciones lumínicas para que los trabajadores se encuentren lo más cómodos posible.

 

  1. The Crystal, Inglaterra. Este edificio fue construido por Siemens, y entre sus características principales cabe destacar que consume un 45% menos de energía que cualquier edificio convencional, y que emite un 65% menos de CO2 a la atmósfera. Este edificio, además de reutilizar en un 100% el agua de origen pluvial, calienta sus instalaciones gracias a que dos terceras partes del edificio están cubiertas por paneles solares que generan aproximadamente el 20% de la energía total que necesita The Crystal para autoabastecerse.

 

  1. Leadenhall. Ubicado en Londres, este edificio inteligente cuenta con una triple capa de vidrio y con persianas internas que responden según la temperatura exterior y la dirección del sol. El interior del edificio cuenta con cerca de 300 medidores de energía, ascensores inteligentes, y ventilación natural, entre otros, lo que incrementa la comodidad y el confort de todos sus usuarios.

 

  1. Sede Siemens. Emiratos Árabes Unidos. Este edificio cuya inauguración tendrá lugar el próximo 2020 en Abu Dahbi, ha sido construido bajo los estándares de la certificación LEED Platinum y cuenta con un revestimiento de aluminio que disipa el sol, y por tanto la temperatura de su interior, y se espera que ahorre un 63% de energía y un 25% de agua.

 

  1. Torres Al Bahar, Emiratos Árabes Unidos. Su fachada está completamente controlada por ordenadores, respondiendo según la dirección del sol. Gracias a los paneles solares instalados en las cubiertas sur de cada torre obtienen gran parte de la energía necesaria para su actividad diaria.

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