Afirmar que el ecodiseño  es parte intrínseca del diseño sostenible no es otra cosa sino una realidad, ya que podemos definirlo como “La concepción original de un objeto u obra que tiene como preocupación añadida a la funcionalidad y la estética la sostenibilidad ambiental.”

El ecodiseño trata de aunar estética, funcionalidad y sostenibilidad, planteándose en todo momento cual será el impacto de la estructura o de los materiales sobre el medio ambiente y sobre las personas que hacen uso de ellos.

En este diseño para el medio ambiente, una de las premisas principales es la de mejorar el rendimiento de los productos empleados en la construcción desde su etapa inicial hasta la final, es decir, se tiene en cuenta todo el proceso, desde la materia prima utilizada, hasta el proceso de fabricación de los mismos. Según los criterios del ecodiseño, los productos utilizados tienen que provenir en su inmensa mayoría de materiales ecológicos o reciclados, se debe minimizar en la medida de lo posible el gasto energético, de agua o de cualquier otra fuente de recursos, además de reducir las emisiones de residuos y el uso de energía procedente de fuentes no renovables. Esto significa que en el ecodiseño, todas y cada una de las variables del proceso de diseño y de desarrollo tienen que cumplir con ciertos estándares de sostenibilidad, a saber:

  • Reducción de material. Según este principio, mediante la reducción del uso de materiales, se reduce el consumo de recursos, a la vez que también se reducen las emisiones que derivan de la producción de los mismos.
  • Durabilidad. Cuanto mayor es la vida útil de un producto mayor es también su índice ecológico, de ahí que la vida del producto sea uno de los pilares fundamentales en lo que a ecodiseño se refiere.
  • Uso de materiales “bio” o monomaterialidad. Lo más común en el ecodiseño es que se haga uso de materiales “bio”, es decir materiales naturales o derivados de éstos, pero otra alternativa es la de utilizar para la fabricación un solo material, de manera que el proceso de reciclado final del propio producto resulte mucho más sencillo y ecológico.
  • Diseño por módulos, es decir, se debe tener en cuenta que debido al paso del tiempo la estructura deberá de ser desmontada para ser sustituida por otra nueva, de modo que ésta tiene que poder ser desmontada con facilidad para poder ser reciclada o reutilizada.
  • Multifuncionalidad, reutilización y reciclaje. Es esencial que las estructuras basadas en el ecodiseño cumplan con estos tres requisitos ya que, al ser multifuncionales se amplían las posibilidades de uso y por tanto su vida útil. Gracias a que estas estructuras o productos son susceptibles de sufrir modificaciones, pueden ser reutilizadas y recicladas ya que la materia prima con la que se han producido procede en su mayoría de materiales reciclados o naturales.
  • Diseños compactos. Mediante la reducción de las dimensiones se reduce y limita el consumo durante el transporte, disminuyendo por tanto las emisiones de CO2 derivadas del mismo.

Además de estos criterios, es esencial educar a la población con la finalidad de que se haga un uso responsable de bienes y servicios, así como en el uso de las nuevas tecnologías, ya que éstas proponen soluciones en cuanto a sostenibilidad y desarrollo.

En resumen, el ecodiseño tiene sus cimentos sobre la ética, la funcionalidad y la estética, centrándose especialmente en la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente.