El estándar PassivHaus tiene sus orígenes en el año1988 y fue formulado por los profesores Wolfgang Feist, del Instituto Alemán de Edificación y Medio Ambiente, y Bo Adamson, de la Universidad Sueca de Lund.

El término PassivHaus o casa pasiva en castellano, hace referencia a un estándar de construcción el cual se basa en la combinación del confort del interior de los edificios con un consumo prácticamente nulo. Este bajo consumo por su parte se alcanza gracias a la aplicación de medidas pasivas como la referente a la envolvente del edificio y al sistema de ventilación del mismo.

La ventaja de este estándar es que su premisa energética puede ser aplicada a cualquier tipo de edificio, sea cual sea su diseño y el tipo de materiales que se utilicen en su construcción. La finalidad principal del PassivHaus tal y como se ha comentado anteriormente, es conseguir que los edificios u hogares tengan un consumo energético lo más bajo posible, pero que la construcción de los mismos sea llevada a cabo con un presupuesto razonable.

El primer estándar del PassivHaus fue creado por Feist, el cual se centraba en tres elementos principalmente:

  • La energía necesaria para calefactar y refrigerar las viviendas y edificios tiene que ser lo más baja posible, es decir, se ha de limitar el uso de la misma.
  • El confort térmico (niveles óptimos de temperatura) tiene que estar garantizado, situándose en unos 21ºC en infierno y 26 en verano, cumpliéndose así el requisito de calidad del PassivHaus.
  • Debe existir un catálogo de sistemas pasivos que permitan cumplir con estos requisitos de rentabilidad y confort.

En este tipo de construcción es totalmente imprescindible que el aislamiento del edificio sea perfecto, y para ello se pueden adoptar una serie de medidas que aseguren la estanqueidad:

  • Aislamiento de la envolvente. Es de vital importancia, especialmente en aquellos países con inviernos duros y largos. Los muros y paredes deben contar con el grosor necesario para aislar térmicamente el edificio, para ello se puede recurrir a cámaras de aire o a materiales aislantes para rellenar las mismas.
  • Rotura del puente térmico en ventanas. Gracias a este sistema se evitan los intercambios de calor entre el exterior y el interior de las ventanas mediante la instalación de un mal conductor entre la hoja externa y la interna.
  • Puertas automáticas. Mediante la instalación de puertas automáticas en las entradas de los edificios se van a minimizar los intercambios de temperatura entre el exterior y el interior, evitándose además que las puertas puedan quedar abiertas debido a un descuido.
  • Recuperación de calor. Con esta medida se va a recuperar gran parte de la energía utilizada en la climatización del edificio, reduciéndose enormemente la demanda energética del inmueble.
  • Ventilación natural. Este tipo de ventilación tiene gran relevancia en lugares cálidos, ya que mediante el uso de corrientes naturales se reducen las temperaturas del interior del edificio sin tener que recurrir a sistemas de aire acondicionado.

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