Proponemos un ejercicio sencillo: imaginemos una vida sin televisión, frigorífico, luz eléctrica, radio y teléfono. Todos estos elementos son considerados básicos y están tan integrados en nuestra vida cotidiana que muchas veces olvidamos el impacto que ejercen sobre nosotros. Es innegable que la vida es más fácil con estos inventos.

Con esto en mente, los comisarios artísticos Marcello Dantas y Agnaldo Farias organizaron una exposición en Sao Paulo (Brasil) con el nombre “Invención: Las revoluciones que nos inventaron”, agrupando importantes creaciones artísticas sobre los inventos revolucionarios.

La idea surgió tras una reflexión sobre los teléfonos inteligentes (smartphones) y la forma en la que éstos han transformado las relaciones humanas y nuestra forma de interactuar con el entorno. Al ver el impacto que una sola invención ha tenido en nuestras vidas, los comisarios decidieron extender su observación a otras creaciones que tuvieron una influencia similar en diferentes momentos históricos.

El año 1865 fue elegido como punto de partida para seleccionar los inventos, pues por entonces la revolución industrial estaba en su apogeo y el presidente Abraham Lincoln había decretado la abolición de la esclavitud en los EEUU. Puede parecer una decisión arbitraria, pero el fin de la esclavitud marcó la necesidad del hombre de inventar máquinas que facilitasen la vida cotidiana y mejorasen la calidad de vida. Comenzó una época importante en la que la innovación era el motor de la sociedad.

Una selección de aproximadamente 35 obras, la mayoría inéditas en Brasil y desarrolladas especialmente para la exposición por 29 artistas, nos hace reflexionar sobre los cambios en la historia basados en las creaciones humanas. Un ejemplo lo encontramos en las obra de Jarbas Lopes, que se aproxima a la invención del coche y cómo éste consiguió que las distancias se redujesen drásticamente. Pero también encontramos obras basadas en la bombilla, los rayos X, o la televisión.

Mención especial para nosotros tiene el artista argentino Leandro Erlich. Su obra, “Elevador”, fue creada a partir de una puerta automática de Manusa que instaló nuestro distribuidor Edlei, solicitada expresamente para la ocasión. Esta puerta nos muestra una proyección que va cambiando con la apertura y cierre de la misma. La intención del artista era exponer la forma en la que las leyes de la física y la lógica cambian con el tiempo.

Los elevadores son “un objeto funcional, pero de un tipo en el cual la vida parece suspendida en paréntesis. Voces y música grabadas pueden aliviar la molestia del trayecto, pero no podemos evitar estar en un tipo de espacio que se experimenta como una habitación ajena al ser. En el elevador somos nadie, en un no-lugar, o cualquiera, en cualquier lugar“.

Desde Manusa nos sentimos orgullosos de ser partícipes de exposiciones artísticas de este tipo, que ponen de manifiesto la importancia de la innovación y el beneficio de determinados inventos en nuestra sociedad. Es el mensaje que queremos transmitir con nuestras puertas automáticas.