Según las Naciones Unidas existen más de 650 millones de personas en el mundo que viven con alguna discapacidad. Contando con sus familias, más de 2 billones de personas ven su vida afectada por alguna invalidez, representando un tercio de la población mundial.

Para estas personas su día a día puede ser un reto debido a una gran cantidad de barreras arquitectónicas y problemas de accesibilidad con los que tienen que enfrentarse. No obstante, se debe intentar hacer una vida normal, pero esto resulta realmente difícil cuando salimos de los espacios que ya controlamos, cuando viajamos.

Para hacer más sencillos los viajes de estas personas se creó el concepto de turismo accesible, un turismo centrado en acomodar a personas con movilidad reducida, problemas de visión, escucha o cualquier otra dependencia o problema cognitivo.

La importancia del transporte

Para hacer realmente sencillo un viaje es tan importante el lugar donde se va como el desplazamiento. Siempre que se viaje con un transporte contratado hay que comprobar que tanto el transporte como el lugar de salida son totalmente accesibles.

Normalmente lugares tan transitados como los aeropuertos  suelen estar preparados con ascensores, rampas y puertas automáticas. No obstante, cualquier comprobación es poca. Además también se debe avisar para reservar asientos especiales en los aviones, barcos o autobuses.

Tan importante es que las compañías tengan espacios habilitados, como que sean avisados de que los vamos a necesitar.

Un alojamiento accesible

En lo que respecta al lugar donde pasaremos nuestras noches, previamente habremos comprobado que tiene unos accesos sencillos y sin barreras que nos puedan dificultar nuestra entrada. Unas calzadas en óptimas condiciones, la posibilidad de tener rampas para llegar a estancias elevadas, o el uso de puertas automáticas para la entrada tanto a la residencia como a las distintas partes del alojamiento serán fundamentales.

Si hemos avisado con antelación, no debería haber ningún problema en tener una habitación adaptada con un baño totalmente libre de barreras.

Infórmate sobre qué visitar

Por último debemos hacer una planificación previa de los lugares que vamos a visitar, informándonos así de los espacios que tienen alguna dificultad en su acceso. Normalmente los museos usan puertas automáticas, pero si queremos visitar lugares arquitectónicos antiguos, debemos comprobar previamente su accesibilidad. Cines, teatros o restaurante también deberían haber eliminado cualquier barrera de entrada o movilidad interna, no obstante una comprobación previa .

Con la gran cantidad de espacios y lugares en el mundo, Manusa intenta ayudar a eliminar cualquier obstáculo de accesibilidad que no permita el acceso de personas con alguna discapacidad. Por ello, intentamos tener presencia en la mayor cantidad de países posibles, ayudando así a crear un mundo más igualitario, un mundo que pueda ser disfrutado por todos.