Todos hemos viajado a otra ciudad y nos hemos alojado en un hotel en alguna ocasión. Ya sea por motivos de trabajo o simple placer, alojarnos en un complejo hotelero suele ser una experiencia agradable. Sin embargo, son muchas las personas que, por motivos de discapacidad, edad u otras razones, acceden a las instalaciones con grandes dificultades debido a que las infraestructuras y equipamientos no presentan las condiciones de accesibilidad adecuadas a sus necesidades. Suele ocurrir en edificios antiguos en los que no se tuvo en cuenta la accesibilidad a la hora de diseñarlo.

Un hotel accesible debe poder ofrecer un buen servicio adaptado a las exigencias de confort del mayor número posible de usuarios, y al mismo tiempo, poder ser personalizado en aquellos casos en que sea necesario. Y es que las mismas condiciones que ayudan a las personas con alguna discapacidad física o sensorial a desenvolverse sin problema en su entorno,  pueden resultar también de gran utilidad para un sinfín de usuarios que, a priori, no suelen tenerse en cuenta cuando se habla estrictamente de accesibilidad.

Los requisitos básicos de accesibilidad

Un hotel para todos, no tiene por qué ser un edificio más complejo lleno de ayudas técnicas poco atractivas. Al contrario, la accesibilidad puede apoyarse en soluciones técnicas agradables desde el punto de vista estético. Es cierto que en ocasiones puede significar tener que realizar una inversión económica importante, pero en otras, es sólo la aplicación de la lógica a través de pequeñas actuaciones.

Para que un hotel pueda ser utilizado con comodidad por los clientes con movilidad reducida, se deben cumplir una serie de requisitos básicos y generales. No hay que olvidar que las condiciones en materia de accesibilidad son los que marcan las correspondientes Leyes de Accesibilidad Autonómica, por lo que siempre hay que remitirse a ellas.

Acceso

Es la condición primordial para comenzar a disfrutar de cualquier servicio desarrollado dentro de un espacio. El acceso está básicamente condicionado por el tamaño y diseño de la puerta. El uso de puertas automáticas Manusa, garantizan un cómodo acceso para todos. Además, será necesario que no exista ningún resalte o peldaño que dificulte la entrada a personas con movilidad reducida.

Circulación

Una vez hemos accedido al hotel, debemos poder circular y movernos libremente en el interior de todas las estancias y habitaciones que lo conforman. Aspectos como las dimensiones de las distintas zonas, anchura y altura de los pasos que comunican, la disposición del mobiliario o las salidas de emergencia, así como puertas automáticas de interior para sectorizar las diferentes zonas (separar el cuarto de baño de la habitación, por ejemplo) inciden directamente en la posibilidad de circular en un entorno con total independencia, por lo que es de vital importancia tener todos estos puntos muy en cuenta. 

Comunicación

Otro punto importante dentro de la estrategia para crear un hotel accesible para todos es la comunicación. Con esto nos referimos a paneles de información, señalética, señales lumínicas y demás. Todas ellas deben adaptarse de igual forma a las personas con algún tipo de deficiencia sensorial, ya que ayudan por una parte a que el huésped tenga una estancia mucho más agradable y por otra, en caso de emergencia, a salvar muchas vidas. 

Uso

Poder usar los diferentes elementos que se hallan en cada uno de los servicios es del todo imprescindible. De nada sirve acceder a un espacio dentro del hotel o poder circular por él, si no podemos hacer uso de los diversos elementos o dispositivos relacionados con cada actividad. Los parámetros de alcance, accionamiento y agarre son los que determinan la posibilidad o no de utilización por parte de los diversos usuarios.

Si se cumplen todos y cada uno de los requisitos anteriores en todas las dependencias y servicios, se garantizará la Accesibilidad Global. Un hotel que en su diseño ha tenido en cuenta a los clientes con mayores dificultades, resultará un lugar mejor para todos.