La accesibilidad universal se ha convertido en un factor clave y obligatorio a la hora de abrir un nuevo negocio o local comercial, pero sin duda hay un sector dónde esta accesibilidad cobra una mayor relevancia, el sector hotelero.

Cuando se habla de accesibilidad en hoteles no sólo nos referimos a los accesos a los mismos o a los baños, la accesibilidad tiene que ir más allá pues existen un sinfín de discapacidades, y no todas ellas pasan por necesitar una silla de ruedas.

Según datos de la OMS, el 15% de la población sufre algún tipo de incapacidad, y muchos de ellos encuentran problemas incluso a la hora de utilizar los dispositivos electrónicos actuales, de modo que, habilitar páginas web para todo tipo de discapacidades va a suponer para las cadenas hoteleras uno de los mayores desafíos posibles pero también uno de los mayores elementos diferenciadores. Facilitar la búsqueda online a las personas con movilidad reducida, ceguera, sordera o con algún problema que le impida su uso normal tiene que convertirse en un requisito imprescindible, especialmente dentro del sector turístico.

Existen actualmente algunas plataformas que mediante el uso de la herramienta inSuit, han adaptado sus páginas a la navegación sin necesidad del uso del teclado, ni de visualizar la pantalla, ni de hablar al dispositivo, tan sólo es necesario soplar a través del micrófono de los auriculares. Esto hace que contratar un viaje a través de internet sea totalmente accesible para todo el mundo.

En la Feria Internacional de Turismo (FITUR), que ha tenido lugar en el presente mes, fueron instaladas varias balizas de guiado inteligente o “beepcons” para que las personas con problemas visuales pudiese identificar fácilmente los objetos cercanos. Estas balizas cuentan con una aplicación propia, que está disponible tanto para IOS, como para Android y Windows. El objetivo de las “beepcons” es la de incluirlas en el sector turístico, ya sea en hoteles, monumentos o restaurantes, con la finalidad de que los viajeros con deficiencias visuales puedan tener a su alcance la información necesaria a través de su dispositivo móvil.

Además de esta mejora existen otras diseñadas específicamente para el sector hotelero como tarjetas llave en braille, sistemas de bucle magnético, alarmas visuales o señalización accesible entre otros.

Actualmente existen hoteles cuya oferta se ha visto ampliada, permitiendo que las personas con movilidad reducida puedan disfrutar de diversas actividades. El hotel Dar Daif en Ouarzazate (Marruecos) ofrece paseos en dromedario con sillas adaptadas, el hotel termal Burgo de Osma en Soria ofrece a sus clientes la carta de los servicios de spa en braille, así como una grúa para que puedan acceder a la piscina fácilmente.

Los hoteles accesibles del S.XXI tienen que ser capaces de ofrecer mayores prestaciones a los clientes con necesidades especiales, tienen que ir más allá de las adaptaciones mínimas exigidas por la ley y tratar de ofrecer un servicio personalizado y de calidad hasta alcanzar el deseado estándar de turismo accesible para todos.