Muchos hoteles con más de veinte años de antigüedad necesitan rehabilitar sus instalaciones de cara a reducir su consumo energético y optimizar el uso de la energía. Medidas como la instalación de automatismos de apertura y cierre de puertas permitirán mantener constante la temperatura interior contribuyendo al medio ambiente y la eficiencia energética.

A todos nos han dicho alguna vez “cierra la puerta, que se escapa el gato…” refiriéndose a la pérdida de calor del edificio en los meses más fríos del invierno. Pues bien, una puerta automática nunca se queda abierta como podría suceder con una manual. ¿Quién no ha visto las puertas abiertas de muchas estancias mientras dentro el aire acondicionado o la calefacción están funcionando al máximo? Con una puerta automática esto no pasaría.

Según el gerente de la Fundación para la Eficiencia Energética, Jose Luis Gandía, en una entrevista del 3 de abril de 2015 en la cadena Ser, “las cadenas hoteleras deben de ser conscientes de que, no sólo pueden reducir gastos, sino que la sostenibilidad y la eficiencia energética puede ser una herramienta para generar ingresos porque hay todo un mercado europeo, sobre todo el nórdico, que lo valora y mucho y ya hay touroperadores que están empezando a exigirlo”.

El fabricante de puertas automáticas Manusa ofrece a los hoteles soluciones personalizadas en entradas y sectorización de espacios así como gran variedad de tipologías de puerta, hoja y acabados. Buen ejemplo de ello son los accesos al vestíbulo del Hotel Majestic en Barcelona, cuya fecha de construcción data de 1918. En este impresionante edifico de corte neoclásico, Manusa se enfrentó al reto de crear un acceso principal acorde con su emblemática fachada a la vez de dotar al hotel de una solución de evacuación según la normativa vigente. Mediante la instalación de puertas automáticas giratorias y puertas correderas, el hotel Majestic consiguió mantener su imagen de gran lujo y mantener la óptima climatización del interior del edificio.

Otro ejemplo lo encontramos en el Gran Palas Hotel de Tarragona, donde la solución Manusa pasó por la incorporación de dos puertas correderas en esclusa integradas en la fachada del edificio, ayudando así a impedir la salida de la temperatura generada por la climatización interna del edificio. Además, en el interior de este hotel de 5 estrellas, se instalaron diferentes puertas de sectorización y controles de acceso.

Manusa trabaja día a día para que sus puertas automáticas sean más eficientes energéticamente hablando. Uno de sus objetivos principales es contribuir activamente al ahorro energético de los edificios, y crear conciencia social de lo que las puertas automáticas pueden ayudar en este aspecto tan importante para el futuro de nuestros recursos, así que, si hablamos de edificios como los hoteles, que tienen un gran nivel de paso y consumo de energía para mantener la temperatura, la acción de las puertas Manusa es más que primordial.