Para que un comercio sea rentable y competitivo en términos económicos debe controlar la demanda energética derivada del desarrollo de su actividad, ya que de no ser así, incurrirá en gastos innecesarios, o bien la calidad de sus servicios se verá mermada. De ahí la importancia de que el local o comercio sea eficiente en términos energéticos.

Existen algunos conceptos clave que se deben tener en cuenta, por ejemplo, no todos los comercios van a generar el mismo consumo ya que cada negocio tiene unas necesidades energéticas diferentes. Otro aspecto a considerar es el de la localización geográfica y la época del año; dependiendo de la temperatura media del lugar dónde se ubique el comercio y de las horas de luz natural de las que se disponga, se deberán aplicar unas medidas energéticas u otras. A pesar de estas diferencias, existe un elemento común, que en todos y cada uno de ellos se pueden lograr los objetivos de ahorro energético aplicando las medidas necesarias.

¿Cuáles son las estrategias o medidas de ahorro que se pueden adoptar?

  • Iluminación. Utilizar un sistema de iluminación eficiente puede suponer un ahorro de hasta un 30%. En los comercios se han de tener en cuenta muchos más aspectos que en un hogar (iluminación del local, zonas que se quieran destacar, nivel de lux, etc.). También el tipo de luminarias o equipos auxiliares será diferente según las necesidades del negocio, por eso optar por equipos eficientes y de bajo consumo (como las luces LED) debe convertirse en primordial si se desea contar con un negocio eficiente.
  • La luz natural puede y debe convertirse en la mayor aliada en la búsqueda del ahorro energético. Siempre que se pueda se debe aprovechar la luz natural, mediante el uso de ventanas, puertas, claraboyas, etc.
  • Sistemas de auto-apagado y detectores de presencia. Gracias al uso de estos sistemas se evitará que haya luces encendidas innecesariamente. Además, no sólo las luces permanecerán encendidas durante menos tiempo, ocasionando un menor gasto energético, sino que los propios equipos sufrirán un menor desgaste, lo que se traduce en un ahorro significativo a medio y largo plazo.
  • Aire acondicionado, calefacción y ventilación. Una correcta climatización y ventilación es primordial para garantizar el confort dentro de las instalaciones. Se deberá contar con equipos eficientes y cumplir con las revisiones periódicas necesarias para asegurar su correcto funcionamiento.
  • Aislamiento. Es una de las piezas más importantes, ya que sin el aislamiento adecuado los gastos derivados de los equipos de climatización se verán incrementados notablemente. Aislar paredes, suelos, techos, ventanas y puertas será básico y prácticamente obligatorio si se desea obtener la estanqueidad necesaria para reducir el consumo energético. Para ello se deberán reparar grietas y fisuras de la fachada, insertar cámaras de aire entre la fachada y el interior del comercio, sustituir puertas y ventanas por otras con mayor aislamiento (doble cristal, puertas automáticas que ayuden a mantener la temperatura del interior y que aíslen), instalar elementos que protejan del sol, etc.

Aplicar estas medidas para reducir el consumo energético supone un desembolso inicial considerable, pero en un periodo de tiempo relativamente reducido se puede lograr un gran ahorro tanto energético como económico. Además de contribuir con el medio ambiente, trabajadores y clientes verán incrementado su bienestar gracias a las mejoras de su entorno.