El objetivo principal de las puertas automáticas es el de facilitar el acceso y el flujo de personas, pero lo cierto es que este tipo de automatismos va más allá de los estándares de accesibilidad universal establecidos en la actualidad y tienen muchas otras funciones que, en el caso de hospitales, ayudan a cumplir con la misión principal del edificio.

Las puertas automáticas herméticas, por ejemplo, son perfectas para conseguir un elevado grado de estanqueidad, y gracias a su uso se incrementa notablemente el aislamiento de los quirófanos o salas de observación, logrando una reducción significativa en el consumo eléctrico al evitarse la pérdida de los niveles controlados de determinados parámetros (humedad, temperatura, etc.). También, un diseño adecuado de estas puertas ayuda a maximizar la higiene, gracias a superficies enrasadas que minimizan la acumulación de suciedad o a accesorios que permiten accionarlas sin contacto físico.

Importancia de las puertas automáticas en los hospitales

Los hospitales son lugares extremadamente transitados, dónde la facilidad de paso es primordial, especialmente para el personal sanitario, ya que son ellos los encargados de atender urgencias, son ellos los que manipulan y transportan de un lugar a otro del hospital el material quirúrgico, las camillas y sillas de ruedas con los pacientes, etc. Además, tal y como se ha mencionado anteriormente, las puertas automáticas también deben servir de ayuda a los pacientes y visitantes del centro, derribando así barreras arquitectónicas y haciendo que las instalaciones sean totalmente accesibles para cualquier persona, independientemente de su edad, enfermedad o condición física.

Pero una de las características básicas de los hospitales es la referente a las diferentes salas en las que se divide, cada una de ellas con funciones determinadas. Estas estancias requieren de unas características especiales, ya sea en cuanto a iluminación, temperatura o humedad, y todas ellas sólo pueden ser alcanzadas y mantenidas en niveles correctos mediante la instalación de puertas automáticas, las cuales van a garantizar que estos criterios o estándares de higiene sean debidamente cumplidos, dicho en otras palabras: las puertas automáticas en los hospitales sectorizan espacios, manteniendo condiciones especiales en su interior.

Dependiendo de las necesidades se pueden instalar puertas automáticas correderas centrales, laterales o telescópicas, pudiendo además incorporar mecanismos para restringir el acceso o por el contrario, para facilitarlo.

Las puertas automáticas cobran una especial importancia en quirófanos, salas de observación y salas de rayos X, ya que en este tipo de estancias se deben mantener y controlar los niveles de las partículas en suspensión del aire, presión, humedad y temperatura para garantizar la salubridad de la sala. En el caso de salas de rayos X, las puertas automáticas deben impedir el paso de los rayos hacia el exterior. Las puertas automáticas Manusa cumplen con las premisas requeridas, impidiendo que entre o salga la contaminación de la misma, sellando los huecos de entrada para mantener el diferencial de presión, optimizando la utilización de aire tratado dentro del área y reduciendo los costes de funcionamiento de cada zona.

Cada una de las zonas de un hospital requiere de un sistema diferente en lo que a puertas automáticas se refiere, pero en la actualidad podemos encontrar muchas opciones, capaces de adaptarse a cada situación, incrementando así el grado de confort y de higiene necesarios en los centros hospitalarios.