Gracias a las nuevas tecnologías tendemos comunicarnos desde la distancia, cosa que aporta una mayor agilidad en el trabajo, pero al mismo tiempo hace perder la cercanía del trato con los clientes y proveedores.

Para paliar esto, algunas empresas proponen a sus clientes que les visiten. No obstante, muchas veces no pensamos en la gran diversidad de personas que pueden querer venir a nuestras instalaciones, y, sin darnos cuenta, ponemos por delante el diseño a la accesibilidad. Si no queréis caer en ello, Manusa os quiere dar unos consejos para hacer de vuestra empresa un espacio fácil al que acceder y con una eliminación total de las barreras arquitectónicas.

Primero tenemos que llegar

Uno de los fallos más comunes al afirmar que una empresa es accesible viene cuando sólo observamos nuestra accesibilidad de puertas para dentro, sin prestar atención al cómo llegamos a la entrada de la oficina. En Manusa os recomendamos explicar de forma sencilla (tal vez en vuestra web) cómo llegar a vuestra compañía con transporte público y vehículo propio, indicando los espacios de aparcamiento y las paradas de autobuses o tren cercanas.

Una señalización clara en carretera y con paneles informativos exteriores (si disponéis de varios edificios) puede ahorraros muchas llamadas de clientes que se han perdido intentando llegar a vosotros.

Un entorno libre de obstáculos

Para tener una buena accesibilidad a nuestro edificio debemos de tener en cuenta el entorno más cercano. En un espacio sin obstáculos debe haber un mobiliario urbano que garantice un espacio libre en las aceras de 1’5m de anchura mínima, dejando así paso a personas con movilidad reducida. Otro elemento necesario es la creación de rampas en las aceras, haciéndolas más accesibles para el paso de sillas de ruedas.

La entrada al edificio

Muchas veces la primera impresión es la que realmente cuenta, por lo que debéis de tener una especial atención en la entrada a vuestro edificio. La instalación de una puerta automática suficientemente ancha, además de una rampa, será primordial para tener un buen acceso. Aunque siempre es aconsejable tener también unas escaleras como medio de subida alternativo.

Debemos recordar que, para facilitar maniobras de personas con movilidad reducida, tenemos que dejar un espacio libre de 1’5m delante y detrás de la puerta automática instalada. Además también debemos tener una especial atención a la altura de timbres o interfonos.

Ya estamos dentro

Dentro del edificio debemos tener estancias que dejen suficientes espacios para la movilidad (1’5m de diámetro cómo mínimo), además de unos accesos mediante puertas automáticas (ya sea con pulsadores o sensores) para eliminar barreras. Si el edifico tiene diferentes plantas, además de tener las necesarias escaleras, también necesitamos instalar ascensores lo suficientemente anchos para ser plenamente accesibles (1’5m de ancho en la entrada y 1’5m de diámetro en el interior, cómo mínimo).

Además debemos prestar una especial atención a las señales y paneles informativos para que sean perceptibles por todas las personas. Así mismo, debemos evaluar los colores y el contraste que se utiliza en las paredes, suelo y puertas, conjuntamente con la iluminación.

Un mobiliario accesible

La altura de los muebles y accesorios que tengamos en nuestro edificio debe ser también útil para personas con movilidad reducida. Unos mostradores de recepción accesibles, unas mesas que permitan acercarse a personas con sillas de ruedas, evaluación de las alturas de vitrinas o estanterías, al igual que la distancia de alcance de los elementos… Además de una adecuación a estancias especiales como cuartos de baño, vestuarios, máquinas expendedoras…

En Manusa creemos que el proceso de creación de una oficina accesible no es difícil, sólo necesita la voluntad de la empresa. Pero entendemos que no todos sabemos sobre todo lo relacionado con la accesibilidad, por ello en Manusa ofrecemos a nuestro servicio de expertos para que le ayude en la elección optima entre todas nuestras puertas automáticas. Porque cada edificio necesita su propia solución Manusa.