El término sostenibilidad es tendencia en el mundo empresarial. Desde las más grandes pasando por las más pequeñas, todas las compañías buscan esa vinculación con la sociedad y el medio ambiente, convirtiéndose así en empresas sostenibles.

Para tener claros los aspectos fundamentales de este tipo de política empresarial, empezaremos por definir el concepto en sí y qué características debe cumplir por tanto, una compañía que quiera formar parte del grupo sostenible.

Podemos afirmar que ser sostenible es buscar el equilibrio en el uso de los recursos, además de utilizarlos de forma eficiente para sacarles el máximo partido con tal de beneficiar la economía de recursos y el impacto en el medio ambiente. Con ello se consigue el crecimiento y el desarrollo de una sociedad mirando el largo plazo. Y es que las empresas deben ser para la comunidad en la que trabajan un motor de desarrollo económico y no pensar únicamente en el impacto más directo, como son los puestos de trabajo o la riqueza derivada de ello. La protección del entorno debe ser siempre una de las prioridades.

ECONOMÍA

Partiendo de esta base, para que una compañía logre ser sostenible en el campo de la economía, deberá por tanto lograr ser efectiva y eficiente al mismo tiempo, lo cual conlleva realizar el producto o servicio prometido, en el momento acordado, con una calidad determinada y un nivel general de servicio adecuado.

Otro punto importante a tener en cuenta para lograr la sostenibilidad económica, es conseguir la optimización máxima de sus activos, como mano de obra, materias primas, equipos, maquinaria, instalaciones y demás.

MEDIO AMBIENTE

Es uno de los temas más en boga y por el que las empresas más deben mirar si realmente desean conseguir la sostenibilidad, dado que en las últimas décadas la sociedad ha ido exigiendo cada vez un mayor control por parte de las empresas al respecto.

La huella que una empresa deja en el medio ambiente debe formar parte del plan de la compañía, y ser tratada como un tema dentro de su estrategia competitiva.

Es por ello que el número de negocios que tienen en cuenta factores como las materias primas utilizadas, el consumo energético o las compensaciones por las emisiones, implementando medidas internas en sus procesos, va en aumento.

IMPLANTACIÓN DE UNA CULTURA EFICIENTE

Lo más importante en este aspecto, es involucrar desde un principio a los propios trabajadores, trasladándoles el sentimiento de unión y de positividad hacia este tipo de medidas.

Por tanto desde las bases deben respirar la preocupación real por todos estos temas en sus superiores y en la predisposición directa de la empresa con pequeños gestos como regulación de temperaturas, instalación de sensores de luz o promover el uso del transporte público. Pequeños gestos que ayudan a trasladar el mensaje de forma clara.

Por último, el resultado de todas estas acciones y de las futuras, se pueden ver enormemente beneficiados con una comunicación horizontal, en la cual todos los miembros de la organización puedan siempre exponer posibles mejoras en cualquiera de los ámbitos de la empresa, con tal de conseguir la necesaria sostenibilidad empresarial.