Desde hace un tiempo, el concepto de eficiencia energética viene repitiéndose en un sinfín de contextos, a priori muy distintos, pero que en realidad comparten más de lo que creemos.

Uno de ellos es la eficiencia energética en el ámbito de la construcción y los llamados edificios eficientes. Aunque en un principio pensemos en el tema de energías renovables, bajar el consumo eléctrico y demás, la eficiencia va mucho más allá.

Hoy vamos a comentar algunas de las últimas y más novedosas ideas que tratan sobre este tema, desde un punto de vista distinto. Y es que no sólo se trata de consumir menos energía o de generar energía verde, es también una cuestión de maximizar  la energía que sí utilizamos para sacarle el mayor provecho. ¿Cómo? Pues modificando ciertos aspectos o añadiendo novedosos sistemas como los que hoy presentamos:

El recuperador de calor

Se trata de un equipo que recupera parte de la energía del aire climatizado (frío y calor) del interior de una estancia mediante un sistema de ventilación. Funciona intercambiando el aire de dentro por el de fuera sin que ambos se mezclen en ningún momento. Por tanto en invierno consigue calentar el aire frío del exterior y en verano enfriarlo.

Tal y como marca la ley, el ambiente se debe renovar con aire del exterior, y este sistema consigue hacerlo manteniendo la temperatura del interior, con lo que se consigue reducir el consumo energético de forma considerable.

Gracias a estos equipos, se llega a recuperar hasta un 60% del calor que normalmente se pierde al realizar el cambio de aire en un sistema de ventilación común, lo cual ahorra hasta un 40% de la energía que consumen los equipos de climatización.

Fachada ventilada

Se trata de una “solución constructiva” presentada recientemente por el Instituto de tecnología Cerámica (ITC), que sirve para revestir el exterior de un edificio utilizando piezas de cerámica.

Las placas de cerámica forman una cámara de aire ventilada que consigue un ahorro energético de entre un 20% y un 30% para el edificio. Además, al estar en constante ventilación, se evita que las paredes tengan humedades.

En el ITC han estado realizando diversos estudios para además, aprovechar la energía disponible en esta cámara  ventilada, para utilizarla como apoyo en el sistema de ventilación y climatización de la misma construcción.

Paredes de agua

El arquitecto Matyas Gutai, que trabaja a menudo con el agua como material de construcción, ha diseñado un sistema bautizado como Allwater Panel, que cubre 10m2 de un prototipo en el cual el agua fluye alrededor de la pequeña edificación a través de paneles de cerramiento, ventanas de vidrio, el forjado de piso y la cubierta de la vivienda.

Las propiedades físicas y químicas del agua consiguen regular la temperatura interior de la vivienda de forma ecológica y sin gastar dinero en calefacción.

El funcionamiento resulta bastante simple y únicamente requiere de agua en constante movimiento a través de la cámara que recubre toda la superficie de la estancia. Además parte de la energía que impulsa el agua, viene de la propia energía de la placa solar instalada en el techo, con lo que el ahorro y la eficiencia son máximos.

El proyecto ya ha sido reconocido por universidades de Japón y de la Unión Europea, gracias a la versatilidad que el agua puede dar en el sector de la construcción en un futuro.

En los tres casos que hemos expuesto, los sistemas empleados para conseguir que los edificios y construcciones sean más eficientes no son ni mucho menos tecnológicamente muy avanzados o caros. Se trata más bien de buscar sistemas sencillos e ingeniosos, que unidos a medidas actuales de ahorro energético como la instalación de puertas automáticas, ventanas dobles o recursos arquitectónicos, consigan resultados inteligentes con los que podamos acercarnos más a la eficiencia energética.