En el mundo de la industria, además de intentar rentabilizar los procesos que derivan de su actividad, se está apostando por hacerlo bajo la premisa de la sostenibilidad, ya que del desarrollo de dicha actividad se generan una inmensa cantidad de residuos contaminantes.

Las industrias están implementando diversos sistemas para intentar paliar los efectos que tiene su actividad sobre el medio ambiente:

Aislamiento. Una de las primeras cosas a tener en cuenta, y es que a través de grietas y filtraciones se producen enormes intercambios de calor, lo que a su vez se traduce en un mayor consumo energético y en mayores emisiones de CO2 a la atmósfera. En el sector industrial también se producen grandes pérdidas de temperatura a través de las puertas por las que entran y salen tanto materiales como trabajadores, por lo que es de vital importancia realizar la instalación de puertas automáticas industriales, las cuales, además de garantizar la seguridad de los trabajadores, van a asegurar un elevado grado de estanqueidad, evitando asimismo pérdidas de temperatura gracias a su rápido sistema de cierre y apertura.

Calor residual. El calor residual es un excedente de energía derivada de los procesos que tienen lugar dentro de la actividad de la industria. Dicho calor suele perderse, generándose además un mayor consumo debido a la necesidad de disponer de equipos de refrigeración. Mediante la instalación de equipos de recuperación de calor se pueden alcanzar grandes cotas de ahorro energético, es decir, se capta este calor residual el cual se transforma en energía térmica apta para caldear tanto el agua como las instalaciones industriales, disminuyendo así el uso de la energía eléctrica y de los combustibles.

Uso de energías limpias y sustitución de combustibles. Los combustibles derivados de productos petrolíferos producen grandes cantidades de CO2, de modo que su sustitución por biocombustibles como el gas natural, además de suponer un ahorro considerable, van a ser de gran ayuda a la hora de reducir estas emisiones contaminantes. Por otra parte, el uso de energías “limpias” o “renovables” como la solar, la eólica o la geotérmica son grandes aliadas en lo referente a la reducción del consumo eléctrico, además de ser eficientes y beneficiosas para el medio ambiente. Como ejemplo de ello, la Gigafactoría Tesla en Reno, Nevada (EEUU). Esta fábrica ha sido construida bajo la premisa de la sostenibilidad, siendo totalmente austosuficiente en términos energéticos. Esta megafábrica será totalmente funcional en 2017, y producirá su electricidad mediante el uso de paneles solares, sistemas geotermales y molinos de viento.

Cogeneración. En la cogeneración se obtiene tanto energía eléctrica como térmica (vapor, agua caliente). Al aprovecharse varios tipos de energía su potencial de rendimiento es muy superior al convencional ya que se reduce el consumo de combustibles y de electricidad, disminuyendo así el impacto medioambiental.

Las fábricas son grandes generadoras de residuos, por lo que es necesario que adapten su actividad a las opciones sostenibles existentes con el fin de ser más sostenibles y dejar de dañar al medio ambiente.