La industria es uno de los sectores donde mayor hincapié se hace a la hora de aplicar medidas de ahorro energético, medidas necesarias para que el producto final sea más competitivo en el mercado, puesto que a menor gasto energético, mayores resultados económicos.

La industria del cemento, junto con la siderúrgica y fundición son las que presentan un mayor consumo, ya que precisan de hornos, motores, bombas, procesos de enfriamiento o refrigeración entre otros, para poder manufacturar sus productos.

Debido al dispendio energético derivado de este tipo de actividades nace la figura del gestor energético, pieza fundamental a la hora de optimizar y reducir el consumo eléctrico, y una de las principales medidas que debe ser adoptada si realmente se desea lograr el objetivo de ahorro energético a corto plazo. El gestor energético tiene como objetivo el reducir el gasto energético, optimizar los contratos y controlar la demanda,  consiguiendo que la industria incremente notablemente su competitividad.

Otra medida para paliar el elevado consumo energético es la de instalar bombas de calor, máquinas que transfieren en forma de calor la energía del ambiente, logrando cotas de ahorro energético de hasta un 60%. Además este sistema hace uso de energías renovables, pudiendo prescindir de las calderas de gasoil.

Además, es conveniente evitar o reducir al mínimo los elementos generadores de calor dentro de las cámaras frigoríficas para evitar que dichas cámaras tengan que aumentar su potencia de trabajo.

El aislamiento térmico de muros, fachadas y tuberías permite reducir las emisiones de CO2 así como las pérdidas de calor, evitando el dispendio energético y contribuyendo a minimizar el impacto sobre el medio ambiente.

Instalar detectores de presencia para el alumbrado así como luminarias de bajo consumo es otra medida a tener en cuenta, ya que según recientes estudios, el 15% del consumo en industria se produce precisamente por instalaciones eléctricas deficientes u obsoletas. Se tiene que hacer el mayor uso posible de la luz natural, sustituir los balastos electromagnéticos por los electrónicos, sustituir las luminarias convencionales por las de tipo LED, etc.

Con la instalación de puertas automáticas se evitarán las pérdidas y filtraciones generadas con las puertas manuales, logrando una mayor estanqueidad y por ende un mayor ahorro energético.

Otra medida es instalar motores eléctricos de alta eficiencia. Los motores eléctricos con los años derivan en un consumo eléctrico superior, por lo que es conveniente cambiarlos al llegar a los 10 años para no incurrir en mayores gastos. Además de ello han de cumplir con las revisiones pertinentes para asegurar su correcto funcionamiento.

Un mayor uso de las energías limpias y naturales como la eólica, la solar o la geotérmica permitirán no sólo alcanzar un gran ahorro energético, sino que se reducirán al mínimo las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Si las grandes factorías quieren ser más competitivas en un futuro inmediato es necesario que implementen estas medidas, las cuales además van a ayudar enormemente a la salud del medio ambiente.