Muchas familias y particulares contratan seguros para estar a salvo de posibles robos en sus casas. Esto y la instalación de puertas acorazadas en el acceso a la vivienda es una fantástica opción. Pero será mejor si a ello le sumamos la seguridad en las zonas comunes del edificio.

Las puertas de entrada al bloque de viviendas deben ser igual de seguras que las de la propias casas, este aspecto no debe ser descuidado para así evitar disgustos.

Existen varios productos que pueden ser instalados en comunidades de vecinos dotando al edificio de un aspecto moderno, eficaz y seguro. Las puertas automáticas y los dispositivos de control de acceso pueden ser configurados para que se abran con un mando a distancia.

Las puertas automáticas que mejor se adaptan a espacios comunes vecinales son las correderas de tipo estándar. Pueden ser de de apertura central o lateral. Su instalación en edificio residencial permite un mejor tránsito de los vecinos, no tener que sacar las llaves para abrir la puerta o poder acceder al edificio si se tiene movilidad reducida al caminar con muletas o ir en silla de ruedas.

Por otro lado, si el hall o vestíbulo del edificio es amplio, la comunidad puede optar por la instalación de una puerta giratoria automática. Este producto, además de dar un toque de distinción al bloque de viviendas, es ideal para mantener la climatización del mismo. A estos dos modelos se puede sumar la puerta automática corredera telescópica.

Además de las puertas automáticas, en las comunidades de propietarios pueden instalarse dispositivos de control de acceso en lugares concretos de la parcela como un área deportiva o una piscina, evitando así que los niños puedan sufrir alguna caída.

Y no hay que descuidar la seguridad en la zona de garajes. Con este tipo de puertas y un videoportero o portero físico, la seguridad aumentará exponencialmente y los inquilinos del edificio no tendrán que preocuparse por su seguridad y la de los suyos.