Seguramente no hay casi nada más fundamental en la vida de las personas que el hogar, un cobijo donde sentirnos cómodos y seguros. Un lugar que esté hecho a nuestra medida (o que nosotros lo transformemos para que sea realmente nuestro). Justamente por ello no todas las viviendas son iguales. Dependen del tamaño, de la ubicación geográfica, si es una casa, apartamento o finca… No obstante, una vivienda debería garantizar la autonomía de las personas que la habitan, y por extensión la de sus visitantes.

En Manusa queremos potenciar la creación de casas accesibles, por lo que vamos a daros algunos consejos de cómo es posible tener una vivienda que sea apta para cualquier tipo de habitante o invitado.

La llegada al edificio

Una casa accesible empieza desde la propia llegada a ella, por lo que debemos tener una vivienda con una numeración clara y perceptible por todos los posibles usuarios. Controlar el color de los números de casa, o una posible inscripción en la pared en braille pueden ser realmente útiles para determinados visitantes con algún tipo de problema visual.

Además, cuando nuestra visita esté en frente de nuestra casa debemos evitarle cualquier problema que pueda suponerle llamar a nuestra puerta, por lo que una altura idónea del timbre o videoportero será primordial.

Una fácil entrada

Para entrar a nuestro edificio o casa se requerirá una vía alternativa a las escaleras (si las hay), ya sea mediante rampas o ascensores. Tanto estas vías como las puertas que instalemos deberán tener una anchura mínima de 1’5m, ya que así daremos un espacio de maniobras lo suficientemente ancho para una silla de ruedas.

Para evitar cualquier posible dificultad con las puertas, siempre es recomendable la instalación de puertas automáticas. Desde Manusa os recomendamos la instalación de los accesorios que mejor se adapten a vuestras necesidades de acceso: llaves sin contacto, pulsadores interiores, detectores de presencia.

Un interior totalmente accesible

Dejando de lado la necesidad de rampas o elevadores para poder trasladarse entre plantas, si no vive ninguna persona con necesidades especiales, es igualmente recomendable que en las plantas bajas se sitúen estancias como el comedor, la cocina y un cuarto de baño. Esto hará que cualquier persona con necesidades especiales y que no resida en la casa se sienta igualmente cómodo, ya que tendrá todo lo necesario en una única planta.

Además, para la división entre estancias es muy recomendable el uso de puertas automáticas de interior con una amplitud de 1’5m, con ellas evitaremos los problemas que puedan generar las puertas manuales.

Otro de los requisitos necesarios para tener una casa plenamente accesible es eliminar cualquier tipo de cable o cambio de altura en el suelo, ya que esto puede generar tropiezos.

Finalmente una adecuación especial de estancias como la cocina, los baños o los dormitorios será primordial para conseguir una casa sin ninguna barrera arquitectónica.