La edificación sostenible trata de equilibrar las dimensiones social, económica y ambiental en todas las fases de su vida, pero muy especialmente en la fase de diseño, con la finalidad de alcanzar un desarrollo sostenible.

Las construcciones o edificaciones tradicionales se centran en las ganancias a corto plazo sin tener una especial consideración en lo que a sostenibilidad se refiere, pero en la construcción sostenible, no sólo se busca eficacia, calidad y sostenibilidad a largo plazo, bajo un coste asumible, sino que en cada una de las etapas del ciclo de la vida del edificio se pueden incrementar tanto la sostenibilidad como el confort, a la vez que se disminuye o evita en la mayor medida posible el impacto negativo sobre el medio ambiente y los recursos naturales.

Requisitos de la edificación sostenible

La edificación sostenible tiene que cumplir con una serie de requisitos tales como:

  • Consumir la menor cantidad posible de energía y recursos naturales tanto en la fase de construcción como a lo largo de la vida útil del edificio.
  • Utilizar materiales ecológicos o reciclados.
  • Generar la menor cantidad tanto de contaminación como de residuos durante su vida útil y posterior demolición.
  • Integrarse en el entorno para causar el mínimo impacto sobre el medio ambiente.
  • Satisfacer las necesidades y las demandas de los presentes y futuros usuarios, asegurando su bienestar.

Pero si un edificio pretende ser sostenible, además de lo anteriormente citado, es necesario que se lleve a cabo el Análisis del ciclo de vida (ACV), el cual garantizará la comparativa entre materiales, tecnologías, servicios y componentes utilizados, o dicho de otra manera, es la herramienta utilizada para conocer el impacto real que producirá el edificio sobre el entorno y las personas. Para poder llevar a cabo este análisis es necesario centrarnos en las diferentes etapas del proyecto:

  1. Extracción y procesado de las materias primas: la forma en la que se obtienen los materiales necesarios para construir el edificio determinarán el grado de sostenibilidad del mismo. Para que las materias primas cumplan con los criterios de sostenibilidad, éstas han de haber sido obtenidas y procesadas generando la menor contaminación y el menor consumo energético posible.
  2. Transporte: se deberán utilizar medios de transporte que emitan las menores cantidades de emisiones nocivas posibles.
  3. Fabricación: en el momento de su conversión la materia prima debe pasar por diversos procesos, pero para poder considerarse sostenibles tienen que consumir mínimos recursos y generar la menor cantidad posible de residuos.
  4. Distribución: es necesario que los materiales obtenidos ocupen el menor espacio posible para consumir lo mínimo durante su transporte.
  5. Instalación: la instalación de los elementos necesarios debe ser sencilla para evitar, siempre que sea posible, la utilización de otros materiales o de máquinas que puedan generar residuos o polución.
  6. Fase de mantenimiento y reparación: una de las fases de mayor importancia, pues con un correcto mantenimiento el edificio cumplirá con su cometido de sostenibilidad, reduciendo el consumo eléctrico y generando menores cantidades de residuos. En caso de que sufra un desperfecto, lo ideal es repararlo tan pronto como sea posible para que esto no perturbe su buen
  7. Fin de la vida útil: si las fases anteriores han sido respetadas, cuando la vida útil del edificio llegue a su fin, la inmensa mayoría de los materiales deberían de poderse reciclar o darles otro uso, generando así una escasa cantidad de residuos.

Puede que la edificación sostenible necesite de una inversión inicial superior a la construcción tradicional, pero es evidente que a medio / largo plazo, se puede recuperar lo invertido, a la vez que se ayuda al medio ambiente y a nosotros mismos.

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