En la actualidad, la demanda de una construcción más sostenible ha pasado de ser una cuestión de elección personal, a estar regulado el sector con el fin de implementar medidas que mejoren el comportamiento medioambiental de infraestructuras y edificios.

La arquitectura ecológica nace con finalidad de reducir las emisiones de agentes contaminantes y el consumo energético. Este tipo de arquitectura busca optimizar los recursos naturales de los que se dispone para minimizar el impacto de los edificios sobre el medio ambiente y sobre la salud de las personas. Pero para que estos edificios puedan cumplir con su cometido necesitan estar construidos con materiales ecológicos que produzcan mínimas cantidades de agentes contaminantes tanto en la fase de fabricación, como al final de su vida útil.

Materiales de construcción ecológicos

La madera es uno de los materiales más ecológicos y más utilizados en este tipo de edificación, además, sus beneficios y usos son muy amplios:

  • Actúa como material aislante (térmico y acústico), evitando intercambios de temperatura entre el interior y el exterior. Además, al romper con los puentes térmicos, se ahorran grandes cantidades de energía y se reducen las emisiones de CO2 a la atmósfera. Se calcula que las construcciones de madera pueden ahorrar alrededor de un 60% al año en electricidad.
  • Las viviendas de madera tienen un tiempo de construcción más corto y son unos 30% más económicas que las de hormigón.
  • Se trata de un material totalmente ecológico y sostenible ya que se puede reciclar y reutilizar.
  • Es resistente, polivalente y es capaz de equilibrar los niveles de humedad del interior de las estancias.
  • La madera es un material con una baja conductividad eléctrica, por lo que el riesgo de descarga eléctrica es casi nulo.
  • El coste de su producción es mínimo, siempre y cuando su procedencia esté certificada y provenga de una tala responsable.

Fibra de celulosa de papel reciclado. Este material proviene de papel de periódico reciclado tratado posteriormente con sales de bórax; estas sales hacen que este material tenga propiedades ignífugas, insecticidas y anti fúngicas, además, actúa como elemento aislante, su conductividad es muy baja y se requiere muy poca energía para su fabricación.

Paneles aislantes de fibras de madera. Estos paneles proceden de los residuos y restos generados por los aserraderos o cualquier industria que trabaje con la madera; se pueden reciclar y reutilizar una vez llega el final de su vida útil, son ignífugos y actúan como elementos aislantes a nivel térmico y acústico, pero debido a su elevado grado de absorción de humedad no se recomiendan para exteriores.

Barro cocido. Este material si es tratado a temperaturas que no superen los 950ºC cumple con todas las cualidades de la tierra, es decir:

  • Higroscopicidad: es capaz de absorber la humedad del medio.
  • Aislamiento: tiene una elevada capacidad aislante, manteniendo los edificios frescos en verano y calientes en invierno, teniendo que hacer un menor uso de los equipos de calefacción y refrigeración.
  • Buena inercia térmica. La inercia térmica es la capacidad que tienen ciertos elementos para conservar la energía térmica recibida y poder liberarla de forma progresiva. Empleando materiales como el barro cocido en los cerramientos de los edificios, se disminuye la necesidad de utilizar equipos de climatización, reduciendo el consumo energético y las emisiones de agentes contaminantes.
  • El barro cocido es un material con bajos niveles de radiactividad, siendo prácticamente inocuo para el medio ambiente y para la salud de las personas.

El barro cocido además presenta otras ventajas:

  • Polivalencia. Los usos que se le puede dar en la construcción son muy amplios (muros, cerramientos, fachadas, bóvedas, tejados, tejas, celosías, etc.).
  • Es un material poco contaminante ya que es totalmente reciclable y los residuos que se generan durante su producción pueden reincorporarse de nuevo a la fase de preparación de la materia prima.

Vidrio. El vidrio es uno de los materiales más sostenibles y versátiles que existen, pudiendo utilizarse directamente en la construcción ecológica o reciclándolo para fabricar otros materiales como baldosas, recubrimientos e incluso para mejorar el rendimiento de los paneles solares.

Otros materiales ecológicos

Aunque los materiales más conocidos son los nombrados anteriormente, actualmente se sigue innovando e investigando para aprovechar cualquier residuo procedente de cualquier ámbito, siendo cada vez más amplio el abanico de materiales ecológicos:

  • Uso de residuos procedentes de las canteras y de otros procesos industriales (mármol, pizarra, cenizas, lodos, residuos sólidos urbanos caucho, serrín, paja etc.).
  • Deshechos del cultivo (cáscaras de sorgo, arroz, trigo, coco, bambú o cáñamo).

Mediante el uso de estos materiales y también gracias a los nuevos patrones de diseño arquitectónico que tienen en cuenta factores como la orientación del edificio, el aislamiento o las fuentes de energía renovables, se conseguirá un gran ahorro energético y por tanto se minimizará el impacto negativo sobre el medio ambiente.

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