Los hospitales son lugares en los que nada puede fallar, por ello, su diseño suele estar pensado al milímetro. Tipo de arquitectura, accesos, climatización… todo es de suma importancia para garantizar el bienestar y correcto funcionamiento.

Dentro de los centros sanitarios, existen lugares altamente sensibles a la propagación de enfermedades, contaminación, ruido etc.. y que precisan de un buen sistema que garantice la hermeticidad de sus instalaciones. Hablamos, por ejemplo, de los quirófanos, salas de observación y salas de rayos X. Salas en los que el número de partículas que hay en el aire, la presión, la temperatura y la humedad se monitorizan para chequear los niveles apropiados de limpieza.

Es importante que las características del ambiente de la sala limpia sean constantes para que el lugar pueda cumplir su función. Por esta razón, se utilizan puertas automáticas herméticas que contribuyen a:

  • Mantener la sala libre de contaminación externa o impedir que la contaminación salga de la sala.
  • Sellar el hueco de entrada para mantener el diferencial de presión.
  • Optimizar la utilización de aire tratado dentro del área.
  • Reducir los costes de funcionamiento.

Para cumplir todo lo anterior, es necesario que la construcción de las puertas esté cuidada al detalle. En el caso de las puertas herméticas batientes, es importante que la hoja quede sellada por la parte lateral y superior garantizando la hermeticidad. Además, un mecanismo que se desliza contra el suelo en el momento de cierre de la puerta asegurará el sellado en la parte inferior.

En lo referente a puertas herméticas correderas, para conseguir una hermeticidad correcta, la hoja realiza un descenso de 15 mm hacia el suelo y una aproximación de 10 mm al marco para sellar herméticamente el perímetro del hueco. Además, un marco bloc asegura el perfecto ajuste con la hoja y garantiza la hermeticidad sobre cualquier tipo de pared, permitiendo revestir el hueco con el mismo acabado que la hoja.

Pero no solo es importante la hermeticidad. Las puertas herméticas deben asegurar propiedades funcionales, higiénicas y estéticas, pues son de gran importancia en el desarrollo de proyectos sanitarios. Favorecer la apertura manual de las hojas en caso de fallo de suministro eléctrico, usar materiales nobles como el acero inoxidable que resultan fáciles de limpiar o acabados que ayuden a las puertas a integrarse a nivel estético, son requisitos que las puertas herméticas automáticas de Manusa cumplen a la perfección, consiguiendo de esa forma una funcionalidad inigualable.

Otras zonas con funciones especiales, como por ejemplo salas de observación o unidades de vigilancia intensiva, requieren de puertas herméticas acristaladas que ofrezcan una amplia visibilidad del interior. Son puertas 100% herméticas que mantienen la presión, temperatura y humedad deseadas a pesar de su transparencia.

También existe la posibilidad de instalar puertas automáticas emplomadas para salas de radiología, que garantizan un perfecto aislamiento de estos espacios gracias a su lámina de plomo, tanto en la hoja como en la mirilla. Estas puertas se complementan además con accesorios específicos, como pulsadores de codo para facilitar la apertura con manos ocupadas o detectores de proximidad, que permiten abrir la puerta sin contacto, evitando la contaminación de los guantes ya esterilizados.

En Manusa sabemos que los hospitales son edificios con determinadas características especiales. Trabajar con ellos requiere una gran versatilidad de nuestros productos y, por supuesto, una gran calidad. Nosotros siempre cumplimos, de ahí que centros como el Hospital Universitario Central de Asturias, el Hospital Universitario La Fe de Valencia, o el Red Cross Hospital de Bagkok (Tailanda), entre otros, confíen en nuestros servicios.