Nos encontramos en un momento social en el que la preocupación por nuestro planeta se hace cada vez más patente y en el que todo gesto cuenta a la hora de evitar el deterioro del medio ambiente.

Bajo esta premisa nacen numerosas iniciativas y modelos de sostenibilidad, y como ejemplo de ello podemos mentar las conocidas como “oficinas verdes”.

Las oficinas verdes tienen como principal cometido hacer un uso eficiente de los recursos disponibles para que su actividad tenga el menor impacto posible sobre el medio, pero que a su vez el trabajo se desempeñe de la forma más eficaz y rentable posible.

¿Qué medidas puede adoptar una oficina para ser considerada “verde”?

  • Se estima que aproximadamente el 50% de las emisiones de CO2, principal agente en el efecto invernadero, son producidas por los desplazamientos de los trabajadores a sus respectivos lugares de trabajo. Es por ello que una de las medidas básicas a tomar es la de fomentar el teletrabajo. Muchas oficinas promueven esta manera de trabajar ya que se consigue un enorme ahorro energético al no tener que hacer uso de las instalaciones, así como de combustible.
  • Utilizar equipos energéticamente eficientes. Los equipos obsoletos, ya sean de aire acondicionado, calefacción, fotocopiadoras u ordenadores, no va a hacer otra cosa que incrementar el consumo eléctrico, por lo que contar con equipos nuevos y cuya etiqueta energética sea de tipo A (de mayor eficiencia energética), va a contribuir al ahorro energético y a la sostenibilidad del planeta. Por otra parte, dichos equipos deben de pasar las pertinentes revisiones de mantenimiento con la finalidad de que su uso sea el correcto y no se incurra en un mayor gasto eléctrico.
  • Sistemas de iluminación. Otro de los puntos clave a la hora de conseguir una oficina verde. Mediante el uso de luminarias de bajo consumo o LED se pueden alcanzar notables niveles de ahorro energético, si además de ello, se implementan sistemas de sensores de movimiento para aquellos espacios menos utilizados, y se hace un mayor uso de la luz natural, se puede alcanzar un ahorro aproximado de un 70 ó 75%.
  • Uso de equipos de climatización y ventilación. La temperatura de dichos equipos debe fijarse según los estándares de sostenibilidad establecidos, es decir, 21ºC en invierno y 26ºC en verano. Se ha de tener presente que la variación de un solo grado en la temperatura no hace más que aumentar enormemente el consumo energético, liberando a su vez una mayor cantidad de CO2 a la atmósfera. Por otra parte, tal y como ocurre con la iluminación, se debe hacer uso de la ventilación natural, especialmente para crear un ambiente más sano y confortable dentro de la oficina.

Además de estas medidas, se pueden implementar otras como: hacer un mayor uso de documentos digitales para evitar utilizar papel, reciclar, decorar con plantas para mejorar el ambiente, etc. Conseguir un entorno limpio y sostenible es posible y necesario para nuestra salud y la de nuestro planeta.

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