Las puertas automáticas son un elemento fundamental de seguridad, accesibilidad y confort en muchos edificios. Y además son un ejemplo de innovación y de cómo ha avanzado la tecnología en los últimos años. Sin embargo, al ser un objeto de uso cotidiano cuyo principal objetivo es pasar desapercibidas, es evidente que no le prestamos tanta atención cómo a un teléfono móvil, un ordenador o un televisor. Pero hay que pararse a pensar en cómo eran hace unos años las puertas automáticas de un hospital, un centro comercial o un edificio de oficinas y cómo son ahora. En la actualidad, las puertas automáticas son ligeras, seguras, eficientes energéticamente y silenciosas. Nada que ver con los primeros modelos que empezaron a aparecer a mitad del siglo XX.

Aunque si nos tenemos que ir al origen de las puertas automáticas, tenemos que remontarnos a la Antigua Grecia. Herón de Alejandría, creador de numerosos inventos que han ido evolucionando hasta nuestros días, diseñó un sistema de apertura para las puertas de los templos griegos con vapor de agua. Este transmitía la presión suficiente para desplazar la puerta utilizando un sistema de poleas y transmisiones.

Pero la historia de las puertas automáticas, tal y como las conocemos hoy en día, comienza con la aparición del motor eléctrico, en el siglo XIX. Este motor permitió perfeccionar las técnicas utilizadas hasta el momento y en la década de 1920 la compañía Overhead Door Corporation diseñó la primera puerta automática de garaje ascendente. Y en 1931 se diseñó el primer modelo de un dispositivo que provocaba la apertura de una puerta automáticamente. Estaba instalado en un restaurante en Connecticut. Este sistema permitía que los camareros pudieran circular entre la cocina y el restaurante cuando transportaban platos de comida o bebidas y llevaban las manos ocupadas.

En las décadas siguientes empezaron a desarrollarse diferentes modelos: abatibles, correderas, basculantes… Otro de los primeros lugares donde empezaron a usarse fue en los ascensores. En 1957, en Estados Unidos, se instaló un sistema de puertas automáticas en los ascensores de pasajeros, lo que supuso el comienzo del fin de la profesión de ascensorista.

Poco a poco se fue mejorando el uso y la seguridad de las puertas automáticas. Fue en los años 70 cuando aparecieron los primeros sistemas de control remoto, que permitían la apertura y cierre a distancia, después se fueron modernizando e introduciendo cambios en los sistemas de fabricación hasta llegar a la actualidad, donde se ha dado un salto en la tecnología y en la calidad de estos sistemas.

 

Diferencias entre las puertas automáticas de finales del S.XX y las actuales

¿Cuáles son las principales diferencias entre las puertas de finales del siglo XX y las actuales?

  • Las puertas automáticas de los años ochenta exigían un mantenimiento más constante, ya que no solían ser tan seguras y fiables como las actuales. En la actualidad, con las normas de calidad y seguridad que hay que tener en cuenta en su diseño, fabricación e instalación, el mantenimiento es más seguro y rápido de hacer y se evitan muchos problemas. Además se garantiza la fiabilidad y la usabilidad.
  • Las puertas automáticas actuales son silenciosas y cuentan con un sistema de apertura suave y cierre amortiguado, mientras que hace unos años el mecanismo de funcionamiento se escuchaba cada vez que se abrían y cerraban.
  • Hoy en día, los sistemas de control de accesos, los mecanismos antiaplastamiento y antiatrapamiento… ofrecen una mayor seguridad tanto en la circulación de personas como para la protección del edificio. Además existen modelos resistentes al fuego, puertas con sistema antipánico integral, cristales anti-rotura o se puede cambiar el tiempo de apertura para mejorar la seguridad.
  • Consumo energético. Las primeras puertas automáticas tenían un elevado consumo energético, ya que los motores que se usaban no estaban tan evolucionados como los de hoy en día. En la actualidad, una puerta automática, técnicamente optimizada, tiene un consumo energético muy pequeño y es un elemento de gran impacto en la sostenibilidad de un edificio.
  • Las puertas automáticas actuales son más sencillas y ligeras que los modelos anteriores, mucho más pesados y que necesitaban de más energía para funcionar.
  • Con el paso del tiempo, la tecnología ha permitido el diseño de diferentes modelos de puertas automáticas, no solo las puertas correderas estándar. En la actualidad podemos encontrar telescópicas, curvas, giratorias, herméticas,…
  • Diseño. El diseño está jugando un papel fundamental en esta evolución de las puertas automáticas. Se ha pasado de contar con unos modelos estándar, donde el cliente elegía aquel que más se ajustaba a sus necesidades, a diseñar puertas que encajen y se integren con el resto del edificio, que aporten distinción, elegancia y diseño. A la vez que garantizan la funcionalidad, la seguridad y la climatización interior. El cliente ahora tiene más opciones para elegir y para las puertas automáticas se adecuen a sus necesidades y no al revés.

Esas diferencias seguro que se verán incrementadas en los próximos años. Los avances tecnológicos y el Internet de las Cosas van a permitir grandes beneficios en términos de accesibilidad, confort y seguridad, y van a seguir ayudando a que las puertas automáticas pasen desapercibidas para los usuarios.

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