¿Qué es una cortina de aire?

Una cortina de aire es básicamente una barrera invisible creada por un equipo de ventilación, normalmente instalado sobre la puerta del local o negocio, que crea una corriente de aire descendente, por lo que evita que la climatización del local se disipe hacia el exterior y viceversa. Además de evitar pérdidas de temperatura, las cortinas de aire impiden la entrada de insectos, polvo u otras partículas hacia el interior del local, de ahí que su uso en los comercios estuviese tan extendido.

Las cortinas de aire necesitan caldear el aire que sirve como barrera para separar el exterior del interior, por lo que se pueden encontrar tres tipologías básicas dependiendo del sistema que utilicen. Estos sistemas de calentamiento pueden darse a través de resistencias eléctricas, gracias al agua caliente de una caldera, o bien mediante la expansión directa del refrigerante o bomba de calor.

Aunque las cortinas de aire son realmente prácticas y actúan como elemento aislante, presentan un hándicap, y es que en las tres tipologías existentes se tiene que recurrir al uso de electricidad de manera continua. En el caso de querer optar por sistemas  con un bajo gasto energético, pero que a su vez cumplan con las mismas características de fácil acceso y aislamiento que las cortinas de aire, lo más recomendable será hacer uso de las puertas automáticas.

Las puertas automáticas gozan de gran aceptación en la sociedad debido a sus múltiples características y bondades.

  • La principal ventaja de las puertas automáticas es que permite el paso libre de personas desde y hacia el interior del edificio sin que haya que realizar ningún esfuerzo extra, ya que este tipo de puertas tienen incorporados sensores y detectores de personas, cumpliendo así con los estándares de accesibilidad universal actualmente establecidos.
  • Las puertas automáticas cuentan con diseños muy amplios, lo que hace que puedan abrirse en cualquier dirección, o que sean correderas en caso de no disponer de mucho espacio. Esto también hace que la estética de los edificios que cuentan con este tipo de puertas sea mucho más favorable que los que no las tienen.
  • Fácil uso y mantenimiento: las puertas automáticas son fabricadas de acuerdo a exigentes estándares de calidad y seguridad; su gestión diaria no exige grandes conocimientos ya que son sencillas tanto en su uso como en su mantenimiento.
  • Ahorro energético: gracias a los sensores de movimiento, las puertas tan sólo se abren en caso de ser necesario, por lo que ayudan a mantener la temperatura del interior del edificio, lo que hace que el gasto energético sea mucho menor que con las cortinas de aire o con las puertas convencionales, que tienden a quedarse entre abiertas o abiertas del todo directamente.

Gracias al uso de puertas automáticas, se puede garantizar tanto la accesibilidad y comodidad total de uso por parte de los usuarios, así como un considerable ahorro energético.

Manusa Puertas Automáticas