Un estudio reciente sobre la situación actual de los centros comerciales en España revela que tienen mucho trabajo por hacer en cuanto a eficiencia energética. La mayoría cuentan con una antigüedad cercana a los trece años y se encuentran inmersos en procesos muy próximos a la renovación.

La antigüedad de las instalaciones y sus recursos, así como la ausencia de un plan de eficiencia energética en el diseño de los espacios, hace que el gasto eléctrico de muchas superficies comerciales se dispare. Un ejemplo claro son los meses de verano. Para garantizar el confort de los clientes, los centros comerciales consumen más energía en los meses de más calor, ya que al capítulo de iluminación se suma en gran medida el de refrigeración. Si en un mes del resto del año la factura mensual de un centro comercial es de 15.000 euros como promedio, en los meses de más calor ésta aumenta en un 22%.

Pese a esta realidad, muchas superficies carecen de una política activa en lo que se refiere a medición, eficiencia energética y sostenibilidad. En un plazo breve de tiempo, gran parte de las superficies comerciales tendrán que realizar una importante inversión en la sustitución de sus equipos de energía.

El ahorro potencial de consumo energético anual de un centro comercial que ponga en marcha un plan de eficiencia energética supone entre un 20 y un 35 por ciento. Este ahorro energético se traduciría en un ahorro en la factura eléctrica de entre 48.000 y 117.000 euros anuales, dependiendo del tipo de centro comercial y de su ubicación geográfica.

En los análisis de auditoría energética realizados a centros comerciales, los mayores ahorros se encuentran en la climatización, con un gran impacto en la refrigeración durante los meses de verano. Y es aquí donde la instalación de puertas automáticas eficientes como las de Manusa cobra una gran importancia.

En muchos casos, las puertas tradicionales terminan entreabiertas, lo que supone contaminación acústica, corrientes de aire y derroche de la energía. Lo mismo ocurre con un sistema automático desfasado. Los costes en mantenimiento y energía pueden llegar a ser altos.

Por ello es recomendable renovar las instalaciones. Un sistema eficiente de puertas puede ahorrar energía, y esto, evidentemente, constituye un ahorro también de dinero. Afortunadamente, cada vez son más los centros comerciales que toman conciencia de la necesidad e importancia de un plan energético eficiente, y de las ventajas que estos conllevan.

Disponemos de los medios necesarios para un futuro mejor. Solo hace falta voluntad de cambio.