En julio de 2008 entró en vigor el reglamento del Parlamento Europeo con el que se ponía en marcha el servicio de atención a los pasajeros con movilidad reducida (PMR). Esta medida supone un gran avance para las personas con discapacidad ya que se les garantiza la posibilidad de viajar de forma autónoma desde y hacia cualquier destino europeo.

En España el servicio PMR goza de gran prestigio y aceptación debido a las mejoras que se han realizado durante los últimos años, de hecho, fue galardonado en el año 2013 con el primer premio al mejor servicio público de Naciones Unidas, el reconocimiento más prestigioso que se puede otorgar en el campo del sector público, gracias a las labores de asistencia PMR y la información general que se le facilita al usuario.

El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, por ejemplo, dispone de máquinas de auto check-in que permiten la obtención de las tarjetas de embarque y la elección de asientos a personas con movilidad reducida y que viajen sin equipaje, sin que tengan que pasar por los mostradores de facturación y pudiendo operar de manera totalmente independiente.

El aeropuerto de la capital cuenta también con un Servicio Individualizado de Atención a Pasajeros con Deficiencias Visuales. El pasajero tan solo deberá solicitar este servicio antes de llegar al aeropuerto o bien en el momento de facturar y, una vez solicitado, será informado en todo momento del estado de su vuelo mediante el envío de mensajes a su dispositivo móvil.

Las personas con dificultades auditivas también pueden disfrutar de las nuevas tecnologías, ya que se han instalado sistemas de bucles o lazos de inducción magnética para enviar a su audífono mensajes claros con información sobre el estado de su vuelo, y además pueden solicitar ayuda dirigiéndose a los puntos de atención correspondientes si así lo desean.

Las instalaciones y servicios del aeropuerto El Prat de Barcelona cuentan con un alto grado de accesibilidad. Como muestra, podemos citar los accesos al aeropuerto, en los que se han destinado plazas de aparcamiento a escasos metros de las terminales para PMR, se han suprimido las barreras arquitectónicas que existían en aceras e isletas, se ha facilitado el acceso a la estación de tren mediante ascensores y pasarelas y se han habilitado líneas de autobuses también adaptadas para PMR.

El Prat también cuenta con información para PMR como folletos informativos, folletos escritos en braille, y trabajadores con conocimiento del lenguaje para sordomudos.

En los edificios de las terminales se han instalado puertas automáticas correderas o giratorias adaptadas, para facilitar el acceso a los vestíbulos a aquellas personas que precisen de una silla de ruedas, se han incorporado mandos en los ascensores con escritura braille, se han adecuado y señalizado los aseos públicos, los mostradores de información y las cabinas telefónicas, amén de haberse comunicado los cambios de nivel entre plantas mediante ascensores.

Gracias a estas mejoras se pone fin a las barreras arquitectónicas y se garantiza la autosuficiencia de los pasajeros sea cual sea su condición física.