Las ciudades se encuentran en constante cambio. Cada vez tienen que albergar a más gente y cumplir, por lo tanto, con necesidades más plurales. Y esto es algo que los servicios públicos tienen muy presente. En el blog de hoy hablaremos sobre cómo se adapta el servicio de metro a las exigencias de la sociedad actual. Y es que el tiempo es oro.

Ya sea por una cuestión práctica o por colaborar con la reducción del CO2, cada vez son más los que deciden desplazarse en metro. Y esto exige una responsabilidad enorme a este medio de transporte.

Desde sus inicios, el metro está vinculado al ir y venir de personas, a las horas punta, a la puntualidad etc… Pero el metro “de siempre” ya no es suficiente. Ahora queremos servicio diurno y nocturno, mayor número de estaciones, puntualidad milimétrica, conexión wifi o acceso universal.

Es por ello que los metros de las distintas ciudades han tenido que adaptarse a lo que sus usuarios, la sociedad y las normas europeas les exigen. Y lo están haciendo con una visión a largo plazo.

El metro del futuro será el resultado de escuchar las demandas de la gente y aplicar las soluciones que la tecnología pueda aportar. Y todo esto con costes inferiores y sin pérdida de las condiciones de seguridad. De hecho, algunos cambios ya son visibles en ámbitos tecnológicos y de infraestructura.

Por ejemplo, en Barcelona, al igual que en otras ciudades del mundo, algunas líneas circulan sin conductor, garantizando además el movimiento seguro y sin margen de error. Los sistemas de control ayudan a posicionar los trenes con una precisión de centímetros, algo pionero en todo el mundo.

La tecnología permite que la mayoría de los dispositivos críticos de los metros actuales, tanto de los trenes como de las estaciones y los túneles, puedan ser monitorizados a distancia. Esto ha abierto nuevas posibilidades de gestión eficiente del transporte, aumento de la fiabilidad, minimización del consumo, mejora de la información y la atención a los usuarios, refuerzo de la seguridad a través de la vigilancia inteligente de los espacios…

Otro avance lo encontramos en la separación física entre los andenes y la zona de vías, mediante puertas automáticas sincronizadas con las puertas de los trenes. En Manusa hemos instalado puertas de este tipo en metros como el de Madrid o Barcelona. Este tipo de medidas añade confort y seguridad a los viajeros, que cada vez disfrutan más de los metros automáticos.

El acceso a las estaciones es otro punto fundamental debido al creciente número de pasajeros. Las estaciones ya no son laberintos de pasillos y escaleras tortuosas, sino espacios sin barreras arquitectónicas entre la calle y los andenes, para que toda la población tenga las mismas posibilidades de acceso al transporte público. Las barreras tarifarias Manusa  gracias a su bajo mantenimiento y consumo son adecuadas para instalaciones de gran tránsito de viajeros.

Es evidente que la automatización es la tendencia de futuro en las líneas de metro. Y es que, entre sus ventajas, podemos encontrar la mayor seguridad en la circulación, regularidad, puntualidad y flexibilidad. Próxima parada: los metros del futuro.