Las ciudades se transforman diariamente para ser más accesibles, sostenibles y amables con sus ciudadanos. Para poder ofrecer y garantizar las mismas oportunidades a todos los usuarios es necesario eliminar las barreras arquitectónicas existentes, entre ellas las que tienen que ver con el transporte. Por ello, es totalmente necesario que las ciudades del futuro cuenten con un transporte accesible que permita la libre movilidad y la inclusión de todos los ciudadanos.

Accesibilidad en aeropuertos

Las infraestructuras de los aeropuertos se han mejorado de manera muy notoria en los últimos años. Como ejemplo podemos citar las siguientes medidas:

  • Zonas de estacionamiento próximas a la entrada y salida de las terminales.
  • Instalación de rampas y ascensores con las dimensiones adecuadas para que las personas con movilidad reducida puedan acceder sin complicaciones.
  • Escritura braille en ascensores y avisos acústicos para los invidentes.
  • Aseos adaptados para las PMR.
  • Sistemas de información adaptados para aquellas personas con minusvalías de todo tipo, desde mostradores de menor altura para aquellos que precisen de una silla de ruedas, hasta información en braille, o aplicaciones móviles con información sobre el estado de los vuelos para personas con problemas de audición.
  • Puertas automáticas con el ancho de paso necesario para que una persona que necesite de andadores, sillas de ruedas o muletas pueda acceder fácilmente a las instalaciones.
  • Servicio de asistencia personal, formado por trabajadores cualificados para atender las necesidades de las personas que se vean limitadas física o mentalmente.

Accesibilidad en el transporte ferroviario

La accesibilidad en el transporte ferroviario es una de las que mayor desarrollo está teniendo en estos últimos años. Este medio de transporte es uno de los que mayor impedimento suponía para los usuarios con problemas de movilidad debido al espacio que queda entre el convoy y el andén, y a las escaleras que hay que sortear en la mayor parte de los casos para acceder a la propia estación. Estas son algunas de las medidas aplicadas por parte de las estaciones ferroviarias para eliminar las barreras arquitectónicas:

  • Plazas de parking reservadas para PMR con fácil acceso a la estación.
  • Puertas automáticas para acceder a la estación.
  • Aseos accesibles adaptados a las PMR.
  • Delimitación de los andenes mediante franjas táctiles que fijan una distancia de seguridad optima para las personas con problemas de visión.
  • Espacios reservados para usuarios que necesitan silla de ruedas con un sistema de anclaje especial.
  • Facilidad de acceso a las diferentes áreas existentes dentro del tren (cafetería, aseos, etc.).
  • Incorporación de rampas plegables o plataformas elevadoras para facilitar el acceso al interior de los convoyes.
  • Incorporación de puertas automáticas de andén. Este sistema no solo es óptimo para las PMR, sino que garantiza la seguridad total de todos los usuarios. Manusa cuenta con dos modelos destacables: las puertas de andén PSD y las puertas de andén de media altura PSG. Ambos sistemas separan el tren del andén, y sus puertas tan sólo se abren cuando el convoy está totalmente parado y alineado con estas mamparas, impidiendo caídas accidentales a las vías, eliminando el espacio existente entre la estación y la cabina del tren, y facilitando el paso de todos los usuarios independientemente de su condición física.

Accesibilidad en el transporte por carretera

En el transporte por carretera destacan especialmente los autobuses. Aunque esta área no ha tenido la misma evolución a favor de la inclusión que las otras, se están tomando medidas para que las personas con problemas de movilidad puedan hacer uso de este medio de transporte:

  • Instalación de sistemas de protección y marquesinas en andenes y dársenas para garantizar la accesibilidad y la seguridad. Manusa cuenta con las puertas automáticas para sistemas BRT (Bus Rapid Transit), un sistema de control y gestión de puertas automáticas para estaciones que sincroniza la apertura y el cierre de las puertas de la dársena y del autobús de una forma automática y segura.
  • Instalación de plataformas elevadoras hidráulicas para que el cliente pueda acceder fácilmente al autobús.
  • Reducción del número de plazas convencionales para ampliar el espacio a las PMR.
  • Incorporación a los autobuses de asientos especiales para aquellos pasajeros que precisan de una silla de ruedas. La principal ventaja de estos asientos es que facilita la transferencia desde la plataforma elevadora de la dársena hasta el interior del vehículo.
  • Números de los asientos, indicaciones de aseos, extintores o salidas de emergencia en braille.

 

En los últimos años se han adaptado y mejorado considerablemente los accesos a los diferentes medios de transporte públicos y privados de todo el mundo, cosa que otorga una enorme libertad a las Personas con Movilidad Reducida. Gracias a la implementación de estas medidas se está alcanzando la conocida como ´accesibilidad universal en el transporte´.