La eficiencia energética es un tema de máxima actualidad, especialmente a raíz de que la Comisión Europea marcase como objetivo principal entre el año 2020 y el 2030 la reducción del consumo energético para ayudar a combatir el cambio climático.

Alcanzar los objetivos de eficiencia energética no es algo que incumba y favorezca únicamente a los gobiernos, a los ciudadanos o al propio medio ambiente. La mejora de la eficiencia energética puede beneficiar de una manera muy positiva a las empresas en términos de competitividad. Al reducirse los costes, se mejora el margen de beneficio de la empresa, y al tener una mayor implicación con la salud del planeta, mejora la imagen que transmite al consumidor o cliente.

Para promover la concienciación con el medio ambiente y la necesidad de crear empresas más eficientes, las Cámaras de Comercio de 10 países europeos han llevado a cabo un proyecto conocido como STEEEP (Support and Training for an Excellent Energy Efficiency Performance), en castellano Soporte y Capacitación para un Excelente Rendimiento de la Eficiencia Energética. Este proyecto cuyo objetivo principal es el de asesorar a las pymes en cuanto a la eficiencia energética, ha sido cofinanciado por el Programa de Energía Inteligente para Europa de la propia comisión europea.

Para llevar a cabo el proyecto STEEEP se hizo un análisis de las empresas participantes para poder aplicar posteriormente un plan energético con medidas de eficiencia que se adaptasen a las necesidades de cada una de las empresas. Según los estudios llevados a cabo, si las medidas propuestas se implementasen en su totalidad, las emisiones de agentes contaminantes como el CO2 podrían reducirse en más de 2.000 toneladas por año, y el ahorro energético estimado se situaría en torno a los 9,5 kWh, o lo que es lo mismo, supondría un ahorro económico que alcanzaría los 870.000 euros.

Principales medidas para mejorar la eficiencia energética

No todas las medidas requieren de una gran inversión inicial, es más, muchas de las medidas necesarias para reducir el consumo energético dependen de cambios en los hábitos  dentro de la propia empresa:

  • Formar a los trabajadores en el ámbito del ahorro y la eficiencia energética.
  • Regular la temperatura dentro de las oficinas o recintos de acuerdo con la época del año (21ºC en invierno y 26ºC en verano).
  • No dejar los ordenadores, impresoras o cualquier tipo de maquinaria encendidos o en Stand-by si no se están utilizando.
  • Llevar un correcto mantenimiento de los equipos, especialmente en lo que respecta a los de aire acondicionado o climatización.

Si bien es cierto que otras medidas de ahorro energético implican una mayor inversión, su amortización tiene lugar en un breve período de tiempo:

  • Cambio de las luminarias tradicionales por luces de tipo LED. Las luces LED no sólo consumen menos que las convencionales, su vida útil es mucho más larga, por lo que su inversión se recupera rápidamente.
  • Instalación de sensores de movimiento en zonas de paso. Gracias a estos sensores se evitan descuidos a la hora de apagar las luces y se asegura que sólo se mantendrán encendidas en caso de ser necesario.
  • Instalación de puertas automáticas. Las puertas automáticas ayudan a mejorar la estanqueidad del edificio, y evitan los intercambios de temperatura entre el interior y el exterior gracias a que permanecen abiertas únicamente al detectar la presencia de personas.
  • Instalación de placas solares para calentar el agua.
  • Reparación de la envolvente del edificio para evitar filtraciones y pérdidas de calor.
  • Instalación de ventanas con rotura del puente térmico para evitar la condensación dentro de las instalaciones y los intercambios de temperatura entre el interior y el exterior.

Ventajas de la eficiencia energética

Mejorar en términos de eficiencia energética debería ser uno de los principales objetivos de cualquier empresa ya que aporta grandes beneficios a la entidad:

  • Reduce el coste eléctrico y el de producción. Se incrementa el margen de beneficio de la empresa, mejorando su competitividad en el mercado.
  • Al reducirse las emisiones de agentes contaminantes y de CO2, se minimizan los daños causados al medio ambiente.
  • Se reduce el consumo de recursos naturales.
  • Disminuye la dependencia energética gracias al uso de fuentes de energía renovables.
  • Al tratarse de empresas sostenibles, la imagen o percepción que tiene el cliente mejora
  • Mayor confort. Que una empresa cuente con las condiciones óptimas en cuanto a iluminación, temperatura o ventilación va a garantizar un mayor confort.

Mejorar en términos de eficiencia energética además de ayudar en la consecución de los objetivos fijados por Europa para los próximos años, implica reducir las emisiones de los gases causantes del efecto invernadero, y mejorar la competitividad de las empresas gracias a la reducción de costes.

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